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Especial Cantabria, junio 2001
H
an aparecido riesgos emer-
gentes para la salud humana
derivados de la contamina-
ción más o menos local,
(p.ej. aumento de incidencia de asma y
otro tipo de enfermedades alérgicas),
sin embargo el peligro real de supervi-
vencia de la especie depende más bien
de la alteración, a escala global, de los
sistemas soporte de vida, lo cual tam-
bién está afectando ya a la salud, (p.ej.
incremento de casos de cáncer de piel).
Esta crisis ambiental global se pro-
duce como consecuencia de un suma-
torio de procesos negativos: efecto in-
vernadero y cambio climático, agujero
de ozono, contaminantes químicos y
colapso de la biodiversidad. Como re-
sultado de estos procesos van surgiendo
problemas que indican un sistema cre-
cientemente desestabilizado: deforesta-
ción, lluvia ácida, pérdida de hábitats,
desertización, catástrofes climáticas,
contaminación en ríos, mares y ciuda-
des.
Por otra parte, las alteraciones de
procesos naturales con objetivo de me-
jorar la productividad, como es el caso
de la introducción de piensos animales
en la alimentación de ganado herbívo-
ro, o la sistematización del uso de se-
millas transgénicas, pueden originar
efectos aberrantes y nocivos de conse-
cuencias desconocidas, y por ello,
cuando menos, inquietantes.
Los sistemas de valores dominantes
en la cultura occidental no han sabido
coincidir con los que haría necesarios
un desarrollo sostenible desde una
perspectiva ecológica. El materialismo
y el consumismo se han generalizado
en nuestra forma de vida, lo que difi-
culta el entendimiento y la verdadera
comprensión de los problemas causa-
dos por la alteración ecológica. Es por
ello necesaria una reordenación de los
valores sociales y los hábitos de consu-
mo de los países desarrollados para ser,
a su vez, exportados a los países más
pobres, con el fin de conseguir una me-
jora de la calidad de vida a largo plazo
en el marco de lo que sería una cierta
sostenibilidad global.
No podremos salir de la crisis con
los mismos parámetros con que entra-
mos en ella. Hay que revisar concep-
ciones, modelos de pensamiento y de
acción sobre el medio para encontrar
una nueva interpretación de las relacio-
nes de las personas con la naturaleza y
de las personas entre sí.
Hay cosas evidentes que resultan
muy difíciles de lograr. Nada más com-
plicado que vencer la inercia de com-
portamiento de una sociedad. No será
pues tarea sencilla propiciar un cambio
de aptitudes y actitudes en nuestro
comportamiento aunque comencemos
Perspectivas para la
educación ambiental
Emilio Flor Pérez.
Jefe del Servicio de Medio Ambiente
y Ordenación Territorial.
Gobierno de Cantabria
Estamos viviendo de
forma claramente
perceptible lo que
podemos llamar un
"cambio ambiental global",
el cual está causando un
impacto sobre los sistemas
que soportan la vida en el
planeta. Esta situación,
que amenaza la salud y la
supervivencia de las
especies vivas (incluyendo
la humana), es cada vez
más considerada por los
científicos y por los
mismos gobiernos.
La diversidad genética de
la vida es lo que posibilita
la capacidad para el
cambio adaptativo. Sin
embargo, este conjunto de
mecanismos soporte de la
vida esta empezando a
desestabilizarse como
consecuencia del impacto
global de las actividades
humanas. La biosfera no
tiene una capacidad
ilimitada para absorber y
restaurar los daños que
sufre, está siendo
sobrepasada de forma que
el cambio resultante puede
que se corresponda con
unas condiciones menos
aptas para soportar la
vida tal y como hoy día
la conocemos.
La cartelería informativa facilita una adecuada gestión del uso público
en los espacios naturales.
Miguel Angel Parás
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FORESTA
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Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
a descubrir las causas que nos han lle-
vado a esta crisis ambiental global que
nos amenaza. Este es el ámbito en el
que surge la necesidad de lo que se ha
definido como educación ambiental.
¿QUÉ PUEDE HACER
LA EDUCACIÓN AMBIENTAL?.
M
aría Novo entiende que "Como
mínimo puede hacer dos cosas:
una sería interpretar la realidad am-
biental que nos rodea y otra intentar ac-
tuar sobre esa realidad, sin quedarnos
solo en el nivel de la interpretación. Al
intentar interpretar la crisis enseguida
encontramos dos rasgos que nos ayu-
dan a entenderla: la crisis ambiental es
global y es dinámica".
Pero la crisis ambiental actual no es
solamente una crisis de recursos, es
también una crisis de procedimientos y
comprensión de los fenómenos del en-
torno. La educación ambiental no sólo
debe cuestionar el modelo social ac-
tualmente predominante, sino que debe
hacerlo incorporando un "paradigma
emergente" sistémico-ecológico que su-
pere al tradicional paradigma mecani-
cista que todavía hoy impregna tanto el
conocimiento cotidiano como una bue-
na parte del conocimiento científico.
Este paradigma mecanicista se ca-
racteriza, básicamente, por la convic-
ción de que la naturaleza está al servi-
cio del hombre para ser dominada y sa-
carle provecho. Ello conlleva la acepta-
ción de una serie de planteamientos
erróneos que se han visto superados pe-
ro cuyas consecuencias siguen actuan-
do todavía. Planteamientos del tipo de
los siguientes:
- El crecimiento económico puede
ser ilimitado.
- Los recursos naturales son prácti-
camente inagotables.
- La ciencia y la tecnología resolve-
rán los problemas que se puedan pre-
sentar.
Este conjunto de hipótesis constitu-
yen la ideología del modelo de desarro-
llo establecido y cumplen la función de
legitimarlo.
La educación ambiental pretende
dar a conocer los conceptos básicos del
funcionamiento de los ecosistemas y
del lugar del hombre en la naturaleza.
Y, además, posibilitar la participación
activa de la población informada en la
prevención y solución de los proble-
mas, en todos los niveles: administrati-
vo, sistema educativo, empresas, orga-
nizaciones ciudadanas y particulares.
Ha de tener una carga ética indudable
para tratar de diferenciar entre creci-
miento y desarrollo. Debe ponerse el
La divulgación de las técnicas tradicionales son una importante herramienta para
alcanzar el respeto al medio a través de su conocimiento.
En la foto extracción de "Caloca" en Oyambre.
Santiago González
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Especial Cantabria, junio 2001
énfasis en el desarrollo social sosteni-
ble, que no va siempre de la mano del
crecimiento del P.I.B.
En este planteamiento se ha elabo-
rado por parte del Ministerio de Medio
Ambiente, con la participación de todas
las Comunidades Autónomas y de los
distintos sectores sociales, un Libro
Blanco de la Educación Ambiental en
España. En el mismo se sientan las ba-
ses consensuadas sobre cómo actuar en
el corto y medio plazo.
EL LIBRO BLANCO DE
LA EDUCACIÓN AMBIENTAL
E
l Libro Blanco se estructura en dos
partes claramente diferenciadas:
- La primera incluye los principios
básicos que orientan la educación am-
biental, los objetivos y los instrumentos
de que se sirve. Asimismo hace un re-
sumen de los planteamientos y reco-
mendaciones de las conferencias inter-
nacionales desde hace 20 años y de los
tipos de programas, equipamientos y
actuaciones que se han desarrollado en
este tiempo.
- Se hace hincapié en la importan-
cia de los factores sociales para la pre-
vención de problemas y la mejora del
debate sobre alternativas. Se señala que
la educación ambiental debe implicar a
toda la sociedad creando un sentimien-
to de responsabilidad compartida sobre
el entorno.
- La plataforma de actuación de la
educación ambiental es tan am-
plia como diversos son los
contextos en que se pue-
de llevar a cabo. Es de
suma importancia un
enfoque multidisci-
plinar en el trata-
miento de los pro-
blemas. El libro
blanco concluye
que se ha de pro-
mover el pensa-
miento crítico que
cuestione de manera
constructiva los hábitos
y estructuras vigentes.
- Igualmente se resalta la
necesidad de una mayor coordi-
nación, no sólo interadministrativa, si-
no entre los sectores público y privado.
La educación ambiental se debe inte-
grar en todos los niveles de la política
ambiental y en los programas de desa-
rrollo.
- Los instrumentos de educación
ambiental elaborados reflejan la impor-
tancia del aprendizaje social y la res-
ponsabilidad, la participación y la ex-
perimentación, de manera que se han
creado cuatro tipos de instrumentos:
- Información y comunicación
- Formación y capacitación
- Participación
- Investigación y evaluación
- La segunda parte del Libro Blanco
se dedica a los distintos marcos de ac-
ción y al análisis crítico del trabajo rea-
lizado hasta ahora, así como a las dis-
tintas potencialidades. Los marcos de
acción se establecen en varios niveles:
la comunidad, que incluye ciudadanos
y asociaciones. La Administración local,
autonómica y General del Estado. El sis-
tema educativo. Las empresas y sindica-
tos. Los medios de comunicación, cada
uno de los cuales debe ser objeto de
una atención y actuación diferenciada
pero dentro de un plan general que de-
be ser establecido por lo que se puede
llamar Estrategia de actuación.
UNA ESTRATEGIA
DE EDUCACIÓN AMBIENTAL
PARA CANTABRIA
B
ásicamente, una estrategia de edu-
cación ambiental, para una
Comunidad Autónoma como
Cantabria, consiste en un documento
que sintetice de forma clara y concreta
la situación actual que la misma experi-
menta en la región, los objetivos que se
deben perseguir y las actuaciones nece-
sarias para alcanzarlos. Dicho docu-
mento debe ser elaborado de forma
participada por los agentes sociales que
han de desarrollar la citada estrategia.
Es por ello imprescindible que se impli-
que, no sólo al sector educativo, sino
también a la administración local, re-
gional y periférica estatal; medios de
comunicación; empresarios; sindicatos;
asociaciones diversas; organizaciones
no gubernamentales, (ONG). La elabo-
ración de dicha estrategia debe reali-
zarse desde un clima ausente de todo
dirigismo y únicamente con una coor-
dinación administrativa mínima para
gestionar su ejecución y conseguir que
en dicho documento se recojan:
1º. Una definición de objetivos rea-
listas para un programa de educación
ambiental en cada sector.
2º. Un diagnóstico de la situación
actual y un análisis de las necesidades
principales para alcanzar dichos objeti-
vos, con una adecuada priorización de
los mismos.
3º. Una serie de propuestas concre-
tas de actuaciones, programas, dota-
ciones, publicaciones, equipamientos,
cursos, actividades, etc. que se estimen
necesarias para el logro de los objeti-
vos señalados.
En virtud de un compromiso políti-
co interautonómico, estatal y europeo,
la Consejería de Medio Ambiente y
Ordenación del Territorio del Gobierno
de Cantabria debe coordinar la elabora-
ción de la Estrategia de Educación
Ambiental para Cantabria, la cual se
abordará de inmediato, estando previs-
ta su presentación a lo largo del presen-
te ejercicio.
Cantabria ha sido una región
pionera en grupos de profe-
sores interesados por la
educación ambiental. En
1981 existió ya un
Seminario de
Educación Ambiental
en el Instituto de
Ciencias de la
Educación (ICE) de la
Universidad de
Santander, que fue el
primero que con dicho
fin específico se creó es
España, y en el que estaban
integrados numerosos profesores
de todos los niveles educativos, con
decidida participación de la
Universidad. Desde el propio ICE se po-
tenció todo tipo de innovaciones peda-
gógicas y se diseñó, con la colabora-
ción del citado Seminario, el proyecto
ANIDA (Área Natural de Investigación
Didáctico-Ambiental), el cual concen-
tró en el macizo de Peña Cabarga, la
elaboración y publicación de dos itine-
rarios didáctico-ambientales, una serie
de fichas de trabajo de campo, una ex-
Se hace imprescindible la
elaboración de una
estrategia de educación
ambiental en Cantabria.
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FORESTA
111
Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
posición didáctica sobre la situación y
características del medio ambiente en
la región, y durante dos años la dispo-
nibilidad de cuatro monitores de edu-
cación ambiental que atendieron la or-
ganización y ejecución de visitas de
más de cien centros educativos de la re-
gión.
Componentes de dicho Seminario
fueron parte destacada en la convoca-
toria, por parte del entonces Director
General de Medio Ambiente D:
Fernando González Bernáldez, y desa-
rrollo de las Primeras Jornadas
Nacionales de Educación Ambiental
que tuvieron lugar en Sitges (Barcelona)
a mediados de los ochenta. Asimismo
se desarrolló el Seminario "Educación y
Entorno" en la Universidad
Internacional Menéndez Pelayo en ju-
nio de 1984, primera y única actividad
que sobre educación ambiental ha de-
sarrollado hasta ahora dicho Centro.
Sin embargo, el proyecto ANIDA no
encontró los soportes necesarios, prin-
cipalmente de tipo económico y dota-
cional humano, para tener continui-
dad, y como suele suceder los cambios
personales y el abandono de las tareas
de formación del profesorado por parte
del ICE de la Universidad de Santander
hicieron que fuera languideciendo de
forma paulatina para prácticamente de-
saparecer en 1987.
Con posterioridad ha existido un
Seminario Permanente de Educación
Ambiental en el Centro de Profesores y
Recursos (CEP) de Santander, con parti-
cipación de profesores de enseñanza
primaria y secundaria, que funcionó
durante varios cursos a principios de los
noventa. De dicho seminario emergie-
ron grupos autónomos de profesores
que han diseñado proyectos muy varia-
La recuperación del Molino de Joyel en el ámbito de las Marismas de Santoña, Victoria
y Joyel, va a permitir la instalación de un centro destinado a la información
y divulgación ambiental para los visitantes.
Santiago González
C/ La Mar, 10 ptal, 4 4º D
39750 COLINDRES (Cantabria)
Tfno.: 942 63 51 02
Móvil: 606 34 79 50
Fax: 942 63 52 97
M
ADERAS
M
ORANTE
, S.L.
Tala de árboles,
plantaciones,
limpeza de fincas
y trabajos forestales
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FORESTA
112
Especial Cantabria, junio 2001
dos y puesto en marcha diversas accio-
nes de forma individual o conjunta.
Algunas de ellas continuadas e impor-
tantes, como la labor realizada por el
profesor F. Rojero en el estudio por
alumnos de bachillerato del estado am-
biental de las playas; la utilización di-
dáctica del patrimonio natural que han
desarrollado a lo largo de muchos años
los profesores M. Caloca y F.J. Barba; o
la extensa labor didáctica y de intro-
ducción metodológica desarrollada en
el campo de las ciencias físico - quími-
cas por J.I. Flor.
Paralelamente, grupos ecologistas y
asociaciones afines han conseguido
sensibilizar a la población e introducir
en el debate diario los temas ambienta-
les. Todo ello ha comportado una ma-
yor información y , en ciertos sectores,
van arraigando una serie de hábitos
acordes con un cambio hacia actitudes
más ambientalistas, cuyos exponentes
más claros son: el creciente porcentaje
de reciclado de los distintos tipos de re-
siduos domésticos y la creciente exi-
gencia de actuación a la administración
en temas ambientales, plasmado en ca-
da vez más numerosas quejas y denun-
cias. Se inicia así la participación en la
toma de decisiones. Los medios de co-
municación dedican cada vez más
tiempo y espacio a temas ambientales,
aunque todavía se dan, con más fre-
cuencia de la deseada, la utilización de
tópicos y algún enfoque demagógico,
más o menos burdo, contra lo cual la
mejor defensa es una buena educación
ambiental para los profesionales del
sector.
En la región han surgido, por inicia-
tiva pública o privada, distintos tipos de
equipamientos ambientales. Por su am-
plitud, organización y alcance debe-
mos citar los Centros Medioambienta-
les de Polientes (Caja Cantabria) y de
Viérnoles (Administración Educativa),
así como la Escuela de Educación
Ambiental del Ayuntamiento de
Camargo, donde grupos de alumnos de
primaria y secundaria pasan algunos dí-
as realizando actividades relacionadas
con la educación ambiental.
Por otra parte, la Administración
Regional, a través de la Consejería de
Medio Ambiente y Ordenación del
Territorio, ha desarrollado numerosos
cursos de formación de técnicos am-
bientales para empresas; capacitación
en temas ambientales de responsables
de gestión municipal; formación de téc-
nicos para la evaluación de impacto
ambiental; actualización ambiental de
funcionarios del Gobierno regional,
etc. Así mismo, se han subvencionado o
realizado campañas de divulgación o
sensibilización en temas muy diversos,
que van desde el conocimiento del es-
tado ambiental de la Bahía de
Santander, hasta la colaboración para la
adecuada recogida de los residuos sóli-
dos urbanos (presentación en bolsas,
uso de contenedores selectivos para re-
ciclaje, etc.), pasando por la no utiliza-
ción del acebo como adorno navideño.
No obstante lo reseñado, las actua-
ciones son intermitentes, muy dispersas
y sin unos horizontes claros hacia los
que se desee avanzar. Los potenciales
usuarios no disponen de información
sobre lo que pueden programar o utili-
zar para actividades de educación am-
biental, lo cual dificulta la labor, cuando
no la impide o desaconseja. No existe
ninguna coordinación entre las distintas
administraciones para una correcta ges-
tión de los escasos recursos y no hay
programas estables y que puedan ser ge-
neralizables para toda la sociedad.
De todo lo expuesto se deduce con
claridad que se hace imprescindible la
elaboración de una estrategia de educa-
ción ambiental en Cantabria. Hay inte-
rés por el tema, lo cual se traduce en la
proliferación de actividades en condi-
ciones precarias y sin ayudas. Hay posi-
bilidades de contar con personas de los
distintos sectores que se brinden a par-
ticipar activamente en la elaboración
de la misma y hay necesidad de aco-
meterla ya. Sin más dilaciones, para po-
der aprovechar adecuadamente los mu-
chos y buenos esfuerzos que los miem-
bros de la sociedad cántabra pueden
aportar.
Miguel Angel Parás
El incremento del turismo activo y la demanda de actividades de ocio en la naturaleza
son una buena oportunidad para reivindicar la urgencia de desarrollar una Estrategia
de educación ambiental.