background image
FORESTA
100
Especial Cantabria, junio 2001
A
nalizando la superficie con carácter forestal de la
Comunidad, más de la mitad de la misma se en-
cuentra desarbolada, situación que contrasta con la
idea que todo foráneo posee de la "verde
Cantabria", quizás más acorde con los prados y praderas que
nos rodean. Este hecho, unido a la potencialidad de la región
en materia forestal, nos hace pensar en la posibilidad que un
sector como el nuestro podría alcanzar y aportar dentro del
desarrollo de la región. Para ello, el monte nos da la posibili-
dad de compaginar los diferentes usos que de él podemos ha-
cer: productor, protector y como espacio de ocio, pues hay
que tener en cuenta (o al menos yo así lo entiendo) que de-
sarrollo no es sólo bienestar económico, sino también todo
aquello que va unido al bienestar en general (un buen paseo
por el monte genera "riqueza" en la persona que lo disfruta,
tan necesaria como la del "bolsillo"; una cubierta forestal que
proteja nuestros suelos de la erosión o de posibles aludes o fi-
je los óxidos de carbono es riqueza; el mantener un ambien-
te limpio y renovado lo es también, etc.).
Analizando las tres situaciones, y considerando la prime-
ra de ellas la más importante (a todos nos preocupa nuestro
bolsillo), veamos algunas cifras:
Cantabria posee una superficie total de 532.139 ha, dis-
tribuidas según su uso del suelo en la siguiente proporción:
Cultivos y pastizales
171.389 ha (32,2 %)
Forestal arbolado
165.543 ha (31,1 %)
Forestal desarbolado
157.732 ha (29,6 %)
Improductivo
37.475 ha (7,1 %)
Con esta situación y dentro de la superficie desarbolada,
más de 100.000 hectáreas corresponderían a una franja que
va desde los 0 a los 1.000 m, con un clima característico en
la cuál se desarrollan especies de crecimiento rápido (pino y
eucalipto junto con el roble maderable) y en la cual, en el ca-
so del eucalipto, se obtienen rendimientos por hectárea y año
superiores a 20 m
3
de madera sin corteza. El resto de esta su-
perficie forestal desarbolada, con más de 55.000 hectáreas
por encima de 1.000 m, podrían ser reforestadas con otras es-
pecies autóctonas (haya, etc.).
Como vemos, y solamente en lo que respecta a forestar
con especies de crecimiento rápido, las posibilidades son am-
plias. Teniendo en cuenta que por cada 1.000 hectáreas se
podrían generar cerca de 20 puestos de trabajo de manera di-
recta (repartidos entre todas las operaciones que conlleva la
misma, es decir, limpieza, plantación, desbroces, podas, en-
tresacas, corta final, saca y transporte y transformación), y
añadiendo el empleo generado de manera indirecta en la se-
gunda transformación de la madera, restauración, talleres, su-
ministros, etc., que podría estimarse a un puesto indirecto por
cada uno directo, nos llevaría a cerca de 40 puestos de tra-
bajo por cada 1.000 hectáreas reforestadas con especies de
crecimiento rápido. Solamente con la forestación con espe-
cies de crecimiento rápido podrían generarse cerca de 4.000
puestos de trabajo.
A todo esto hay que añadir el valor que generan las refo-
restaciones con especies de crecimiento rápido. Dentro del
sector transformador, los ingresos anuales por cada 1.000 ha
pueden estimarse cercanos a los 175 millones de pesetas
anuales repartidos entre propietarios, rematantes, aserradores
Los montes
como motor
de desarrollo
regional
Eduardo Asencio Conte. Ingeniero Técnico Forestal. Asociación Forestal de Cantabria
Cantabria, con una am-
plia costa abierta al mar
Cantábrico, presenta otros
paisajes diversos y varia-
dos, entre los cuales están
aquellos que a nosotros
los forestales nos apasio-
nan, sus montes.
Extendiéndose desde esa
costa hasta lo más alto de
sus cumbres, un variado
elenco de situaciones y há-
bitats se suceden: la franja
costera, los valles interio-
res y la alta montaña.
Ascap
background image
FORESTA
101
Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
y la industria de la trituración. En este sentido, el número de
empresas que forman parte del sector en el conjunto de la
Comunidad se aproxima a las 115, repartidas de la siguiente
manera:
Aserrado y preparación industrial de la madera:
25
Tala y mantenimiento de los bosques:
50
Fabricación de envases y embalajes de madera: 6
Almacenes de madera y mayoristas de muebles:
34
El conjunto de estas empresas factura un volumen cerca-
no a los 20.600 millones de pesetas al año, repartidos según:
Aserrado y preparación industrial de la madera: 4.200
Tala y mantenimiento de los bosques: 10.200
Fabricación de envases y embalajes de madera: 1.800
Almacenes de madera y mayoristas de muebles: 4.400
Teniendo en cuenta que Cantabria importa semifacturas
de madera y papel por un importe que supera los 12.000 mi-
llones de pesetas al año, podemos decir que existen posibili-
dades en la región para generar gran parte de la materia pri-
ma necesaria para cubrir un volumen importante de la de-
manda, con la consiguiente generación de puestos de trabajo
tan necesarios en una Comunidad con un alto índice de de-
sempleo.
No podemos olvidar otros aprovechamientos que se ob-
tienen del monte, como son la recogida de frutos, de hongos,
la caza y pesca, etc., que aunque no tan rentables como la
madera, sí producen alternativas o complemento a este tipo
de explotación.
Otra posibilidad en la generación de empleo estaría en el
cuidado del bosque autóctono, que ocupa una extensión por
encima de las 100.000 ha (datos del 2º inventario). La posi-
bilidad de generar empleo en este sector es amplia: 3.500 -
4.000 puestos de trabajo más, con un coste que todos estarí-
amos dispuestos a pagar para mantener y aumentar el mismo.
A todo ello añadir, por supuesto, la "otra" riqueza de que
hablábamos al principio y que no podemos olvidar. Los es-
pacios naturales son visitados por miles de personas al cabo
del año, que también merecen que estén bien gestionados.
Tradicionalmente, en las valoraciones de los ecosistemas fo-
restales sólo se han tenido en cuenta los bienes con precio
que producen. Así, se han quedado fuera del análisis econó-
mico la importante producción de bienes públicos (bienes sin
precio de mercado) que procuran a la humanidad en forma
de recreo (actividades culturales en contacto con la naturale-
za), de paisaje (gestionándolo de manera especial para prote-
ger este frágil recurso) y de mejora de la calidad de vida e in-
cluso como base para la investigación.
El desarrollo del sector forestal como factor de contribu-
ción al desarrollo rural y, concretamente, a la creación y el
mantenimiento de puestos de trabajo en zonas rurales, así co-
mo la protección de nuestro entorno natural y nuestro patri-
monio forestal y el mantenimiento de la función social y re-
creativa de los bosques son unas de las principales preocu-
paciones relacionadas con la silvicultura y apuntadas en la
Estrategia Forestal Española del Ministerio de Medio
Ambiente.
Cantabria nos ofrece a los forestales un amplio campo de
posibilidades donde poder desarrollar nuestra profesión y
conseguir, aplicando las técnicas necesarias, estos objetivos
apuntados. Con el desarrollo de nuestros montes seguro que
conseguiremos que el sector forestal sea un verdadero motor
del desarrollo regional.
C/ Emilio Pino, nº 2, Entlo. Dcha.
39002 SANTANDER
Teléf.: 942 36 46 71
e-mail: asforcan@teleline.es
ASOCIACIÓN FORESTAL DE CANTABRIA
ASESORAMIENTO TÉCNICO
TRABAJOS FORESTALES
MERCADO DE LA MADERA
SUBVENCIONES
PLANES DE MEJORAS
CUBICACIÓN - AFOROS
FISCALIDAD