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DE LA NATURALEZA
CONSERVACIÓN
A
nte este alarmante proceso, la so-
ciedad ha vuelto sus ojos hacía es-
tos árboles y, en los últimos años, la
preocupación por la conser vación de
nuestros árboles notables se ha traducido en
un aumento de la protección legal de los
ejemplares más valiosos. Era necesario, a
continuación, definir qué tipo de árboles son
susceptibles de proteger. Prácticamente
cualquier persona es capaz de establecer
cuáles son las características que debe reu-
nir un árbol para considerarlo monumental,
pero la monumentalidad no es más que una
de las cualidades que hacen valiosos y úni-
cos a determinados individuos. La legislación
ambiental extremeña establece un concepto
de lo que se puede considerar Árbol Singular
bastante más amplio; lo citamos textualmen-
te: "Recibirán esta declaración los ejempla-
res o agrupaciones concretas de árboles, au-
tóctonos o no, en atención a sus caracterís-
ticas singulares o destacables que los hacen
especialmente representativos, atendiendo a
su edad, tamaño, historia o valor cultural, be-
lleza, ubicación u otras características análo-
gas" (Ar tículo 25 de la Ley 8/1998, de 25 de
junio, de Conser vación de la Naturaleza y
Espacios Naturales de Extremadura). Con es-
ta definición quedarán amparados, además
de todos los árboles monumentales, aque-
Alberto Gil Chamorro.
Ingeniero Técnico Agrícola.
Dirección General
de Medio Ambiente.
Consejería de Agricultura
y Medio Ambiente.
Los árboles singulares
en Extremadura
Los tiempos actuales, donde lo inmediato se impone, no son los más
apropiados para valorar en su justa medida el extraordinario valor que
representan los árboles centenarios. Según el gran conocedor de estos
árboles Bernabé Moya, desde los primeros años del siglo XX hemos
asistido a la pérdida de más del 80% de los árboles que tenían
la consideración de monumental. El número de los individuos notables
y destacados que ha desaparecido desde entonces debe de ser incluso
superior. Lo más preocupante de este hecho es que ya no hay árboles
que en un futuro puedan sustituir a estos colosos, salvo algunos
individuos mantenidos dentro de los jardines botánicos. Nuestros
campos están viendo como el ritmo de aprovechamiento de los árboles
se ha acelerado, recortando con ello la esperanza de vida de los mismos.
No es raro, por desgracia, asistir a podas en árboles bellísimos, que han
permanecido durante generaciones sometidos a cuidados extremos, para
intentar reconducir su arquitectura hacia otra más «productiva».
Esto, que refleja un desconocimiento total del funcionamiento
de estos organismos, manifiesta una preocupante falta de sensibilidad
que puede convertir a nuestros actuales robles, encinas y alcornoques
monumentales en los últimos de su estirpe.
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llos de gran impor tancia local que, con
independencia de su tamaño o edad,
son valorados por formar par te del acer-
vo cultural de una localidad. Asimismo,
se podrán proteger aquellos individuos o
formaciones que, por su rareza dentro
de nuestra Comunidad, por tratarse de
reliquias de otros tiempos o por estar
desapareciendo rápidamente, merezcan
la máxima protección.
En 1998, la Junta de Extremadura
inicia las labores de inventariado de
aquellos árboles o formaciones arbó-
reas de Extremadura que por sus ca-
racterísticas pudieran entrar dentro de
algunas de las categorías establecidas
por la Ley 8/98 de Conser vación de la
Naturaleza y los Espacios Naturales de
Extremadura. El fruto de este trabajo
se obtuvo después de valorar sobre el
terreno más de 250 individuos o for-
maciones, entre los que finalmente se
seleccionaron 126 árboles de interés
por cumplir con los requisitos estable-
cidos por la ley. De ellos, 93 se locali-
zaban en Cáceres y 33 en Badajoz,
destacando la inclusión de 14 arbole-
das entre ellos. Este trabajo, no obs-
tante, no puede darse por finalizado,
pues se siguen estudiando ejemplares
que podrían ser incluidos en ese grupo
selecto de árboles de interés para su
conser vación, que en un futuro pueden
ampliar la lista de árboles protegidos
de Extremadura. El inventario actual-
mente recoge 33 especies diferentes
de árboles, destacando, como no podía
ser de otra manera, la encina, con 24
individuos, seguida por el alcornoque,
con 15, el roble melojo, con 9 indivi-
duos, y el castaño, con 6 individuos y 2
arboledas.
El procedimiento para declarar los
Árboles Singulares de Extremadura vie-
ne establecido en el Decreto 4/1999,
de 12 de enero, para la declaración de
árboles singulares en la Comunidad
Autónoma de Extremadura. El procedi-
miento se inicia, de oficio o a petición
de la propiedad, por Resolución de la
Dirección General de Medio Ambiente
(hasta la fecha se han emitido las
Resoluciones de 9 de abril de 1999 y
13 de febrero de 2003).Tras el trámite
de audiencia de 30 días a los propieta-
rios y entidades afectadas, en el que
se estudian las posibles alegaciones
que pudieran presentarse, la propuesta
es presentada en el Consejo Asesor de
Medio Ambiente de Extremadura, cons-
tituido por instituciones y asociaciones
relacionadas con la conser vación del
Medio Ambiente, para que la valore y
emita su correspondiente informe, que,
de ser favorable, permitirá la continua-
ción del procedimiento.
La propuesta es valorada a conti-
nuación por la Consejería de Hacienda
y Presupuestos en sus aspectos eco-
nómicos, para finalmente ser informa-
da por el Gabinete Jurídico de la Junta
de Extremadura, que estudiará si la
misma se ajusta a derecho. Una vez
cumplidos estos requisitos, la propues-
ta, en forma de moción, es estudiada
por el Consejo de Gobierno de la Junta
de Extremadura, que decidirá su apro-
bación. De producirse ésta, sólo queda
ya la publicación en el Diario Oficial de
Extremadura del Decreto de declara-
ción.
Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
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Encina La Terrona
Alberto Gil Chamorro
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LA CONSERVACIÓN DE
LOS ÁRBOLES SINGULARES
L
a declaración de un ejemplar como
Árbol Singular no representa el final
de un proceso, sino que más bien debe
suponer el inicio de una nueva etapa.
La protección legal, por sí sola, puede
no ser una garantía para el árbol que se
protege. Una protección que no lleve
consigo una gestión, tanto como una
gestión errónea, pueden acarrear con-
secuencias negativas para estos ejem-
plares. Por eso, el primer objetivo que
se estableció ante la declaración de un
Árbol Singular fue la de determinar su
estado actual para poder afrontar con
garantías su conser vación.
Desde comienzos de los años 70,
con los trabajos de Alex Shigo estable-
ciendo la base para la moderna biolo-
gía arbórea y Francis Hallé sobre la ar-
quitectura y dinámica de crecimiento de
los árboles tropicales, la investigación
sobre árboles ha avanzado de manera
muy impor tante. Cuestiones como los
modelos estructurales, la reiteración,
el desarrollo y sus diferentes fases o
las barreras de protección del árbol re-
sultan fundamentales a la hora de de-
terminar el estado de conser vación de
un ejemplar. Los avances en estas ma-
terias y su conocimiento nos van a ayu-
dar a una mejor gestión y conser vación
de los Árboles Singulares.
Ante este progreso de la ciencia so-
bre la biología de los árboles, no pode-
mos permitirnos que, por culpa de la
aplicación de una técnica incorrecta, se
ponga en peligro la continuidad de es-
tos ejemplares. Por eso es fundamen-
tal el conocimiento de la biología del ár-
bol ante cualquier actuación que pre-
tenda realizarse en uno de estos ejem-
plares. Antes de realizar una inter ven-
ción en un Árbol Singular será necesa-
rio la realización de un estudio dendro-
lógico a cargo de personal especializa-
do. En este estudio se deberá valorar el
estado mor fo-fisiológico, ontológico,
biomecánico y patológico del individuo.
No se podrá olvidar recabar la máxima
información posible sobre el medio na-
tural en el que se ha desarrollado el ár-
bol, así como los avatares históricos
que han podido influirle, como podas,
incendios, etc. Sólo con esta informa-
ción en las manos se podrá decidir cuál
es la acción más conveniente a em-
prender. Debemos recordar siempre
que trataremos con pies de avanzada
edad y con escaso poder de recupera-
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Hasta la fecha se han declarado 26 Árboles Singulares de Extremadura me-
diante los decretos:
* Decreto 36/2001,
de 6 de marzo, por el que se declaran determinados ár-
boles Singulares de Extremadura.
- Encina La Terrona. Zarza de Montánchez.
- Encina La Marquesa. Navalmoral.
- Alcornoque de la Fresneda. Aldeanueva del Camino.
- Roble del Romanejo. Cabezabellosa.
- Castaños del Temblar. Segura de Toro.
- Castaño de la Escarpia. Casas del Monte.
- Enebro de Las Mestas. Ladrillar.
- Tejos del Cerezal. Nuñomoral.
* Decreto 76/2004,
de 18 de mayo, por el que se declaran 18 nuevos Árboles
Singulares de Extremadura.
- Lorera de la Trucha. Alía.
- Ciprés Calvo de la Mimbre. Fregenal de la Sierra.
- Roble de Prado Sancho. Cabezuela del Valle.
- Roble Grande de la Solana. Barrado.
- Roble de la Nava. Berzocana.
- Quejigos del Chorrero. Salvaleón.
- Alcornoque de los Galaperales. Bodonal de la Sierra.
- Abedular del Puer to de Honduras. Gargantilla.
- Cedro de Gata. Gata.
- Encina La Nieta. Torre de Santa María.
- Alcornoque El Abuelo. El Toril.
- Pino de la Mina. Aldeanueva de la Vera.
- Castaños de Calabazas. Castañar de Ibor.
- Plátano del Vivero. Coria.
- Olivo de la Tapada. La Morera.
- Almez de Lugar Nuevo. Serradilla.
- Madroña de Guijarroblanco. Pinofranqueado.
- Olmeda de los Baselisos. Maguilla.
Uno de los castaños del Temblar, El Menuero.
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ción; cualquier error aquí puede ser fa-
tal para el individuo que procuramos
conser var.
Tampoco conviene olvidar que toda
operación que se desarrolle en el en-
torno inmediato del árbol puede afectar
a su sistema radicular y, por tanto, pue-
den tener graves consecuencias para la
continuidad del ejemplar. Asimismo, la
poda es una actividad que provoca
grandes consumos de reser vas en los
árboles, y sus consecuencias son irre-
versibles. Excepto algunos casos muy
concretos, ningún cor te puede benefi-
ciar al árbol. Por tanto, no se puede
afrontar un trabajo de esta trascenden-
cia sin la realización de los estudios
previos que justifiquen esta actuación y
determinen las ramas a cor tar. Por últi-
mo, es fundamental desterrar concep-
tos ya superados a la hora de afrontar
la restauración y conser vación de Árbo-
les Singulares. Así, técnicas como la
denominada cirugía arbórea, que man-
tenía la «limpieza» con herramientas de
las zonas afectadas por pudrición, la
instalación de grandes tirantes rígidos,
el tratamiento de la heridas con masi-
llas (mastics) o los drenajes, mediante
per foración de las cavidades donde se
acumula agua, son del todo inútiles en
sus fines, provocando además serios
daños al sistema de defensas de los
árboles.
En Extremadura se han venido reali-
zando desde 1998 estudios por par te
de especialistas para determinar el es-
tado de conser vación de nuestros Ár-
boles Singulares. Con anterioridad, só-
lo se habían realizado estudios simila-
res en la Encina La Marquesa, inicia-
dos ante el preocupante estado que
presentaba a mediados de los años no-
venta. En concreto, se han realizado 20
estudios dendrológicos sobre otros tan-
tos árboles, entre los que se encuen-
tran algunos no protegidos, pero situa-
dos en lugares de gran impor tancia co-
mo el Parque Natural de Monfragüe.
Como consecuencia de estos estudios,
se han realizado actuaciones de urgen-
cia de seguridad estática y restaura-
ción en diez ejemplares, entre los que
se cuentan la Encina La Terrona, los
cinco Castaños del Temblar, el Roble
de Romanejo, la Encina La Marquesa y
dos almeces de Monfragüe.
Tras la declaración de los Árboles
Singulares, se han iniciado también las
labores de adecuación de su entorno
para permitir compatibilizar las visitas
con la conser vación de estos indivi-
duos. Con esta acción se pretende ade-
más adecuar el lugar donde se encuen-
tran los ejemplares, ya que en algunas
ocasiones estos lugares se encontra-
ban en un avanzado estado de abando-
no.
Por último, otra de las principales
preocupaciones tras la declaración de
los primeros Árboles Singulares ha sido
la de dar a conocerlos a todas aquellas
personas interesadas por ellos. Con
este fin se ha editado diverso material
divulgativo, entre los que se encuentra
el libro "Árboles Singulares de
Extremadura", con los datos más rese-
ñables de estos árboles, así como las
indicaciones para facilitar su visita; con
este fin se ha iniciado la señalización
de los accesos a los árboles.
Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
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Roble del Romanejo
Alberto Gil Chamorro