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n.
o
31
TÉCNICA
COMUNICACIÓN
El arruí (Ammotragus lervia
Pallas, 1777),
rey de la caza mayor
en el sureste ibérico
Matías García Morell
Ingeniero Técnico Forestal
y cazador
Con este artículo se pretende profundizar en el conocimiento de
las características generales de la especie cinegética arruí o argüí
(Ammotragus lervia) y su evolución histórica en la Región de Murcia,
así como la puesta en valor de un trofeo de caza ampliamente deman-
dado entre el colectivo de cazadores y no valorado lo suficientemente
en cuanto a su importancia cinegética.
Suelta de primeros ejemplares de arruís, fuente DGMN.
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Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
39
E
l arruí es originario de África,
donde se distribuye de forma
natural por zonas escarpadas
y montañosas de las regiones
desérticas y semidesérticas del norte
del continente, desde las costas sep-
tentrionales hasta las sierras centrales
de Mali, Níger, Chad y Sudán.
Está introducida como especie de
caza mayor en Tejas, Nuevo Méjico y
California (E.U.A.) desde el año 1900.
En España, se introduce en la
Región de Murcia, concretamente en
Sierra Espuña, en el año 1970. (Fue
el 5 de mayo de este mismo año
cuando llegaron los primeros arruís, 5
machos y 4 hembras, desde Quintos
de Mora (Toledo), procedentes de
Marruecos, en concreto, del zoológico
de Casablanca).
El segundo grupo llegó el 10 de
julio de 1970, procedente del zoológico
de Frankfurt (Alemania), estando cons-
tituido por 8 machos y 12 hembras.
Tres de las hembras estaban preña-
das, teniendo lugar los partos durante
los días 11 y 12 de julio, de los que
nacieron 6 crías, de las que solamente
sobrevivió una. (A partir de esta nueva
población de Sierra Espuña se creó en
1972 otra población estable en la isla
de La Palma).
Para la adaptación de los animales
al nuevo medio se trasladaron a las ins-
talaciones preparadas al efecto en el
paraje de la Carrasca, procediéndose
también a cercar con malla cinegética
gran parte de la actual Reserva de
Caza.
En el año 1973 se crea la Reserva
Nacional de Caza de Sierra Espuña por
la Ley 2/1973, de 17 de marzo, sobre
creación de 13 Reservas Nacionales,
publicada en el B.O.E. n.
o
69, de 21 de
marzo de 1973, donde se establece la
ubicación de la Reserva en la Región
de Murcia, así como los límites y espe-
cies cazables. La Reserva abarca una
superficie de 14.183 hectáreas y tiene
un perímetro de 76 kilómetros, encon-
trándose físicamente ubicada en la
zona centro-sur de la Región de Murcia,
y comprende, dentro de la misma, la
zona noroeste de los términos munici-
pales de Alhama de Murcia y Totana,
así como una pequeña parte de la zona
sur del término de Mula.
La aclimatación y adaptación de los
arruís a las características ecológicas
de los sistemas montañosos de Sierra
Espuña fue todo un éxito, tal y como
se demostró en los distintos conteos
realizados en los años 80 por la guar-
dería forestal y celadores de caza, de
los cuales se exponen algunos datos a
continuación:
- 27 de mayo de 1981: 144 ma-
chos, 445 hembras y 174 crías
- 15 de marzo de 1983: 98 machos,
368 hembras y 73 crías. (Se puntualiza
que las crías observadas son del año
anterior)
- 20 de mayo de 1983: 34 machos
viejos, 128 machos jóvenes, 394 hem-
bras y 213 crías
- 17 de abril de 1985: 29 machos
con más de 5 años, 62 machos jóve-
nes, 386 hembras, 91 crías. (En los
montes de Mula, barranco de la Hoz y
casas de las Minas se cuentan en este
día 21 machos y 48 hembras)
- 11 de abril de 1986: 18 machos
de más de 5 años, 66 machos nuevos,
386 hembras y 108 crías
- 20 de mayo de 1988: 23 machos
de más de 5 años, 34 machos nuevos,
416 hembras y 173 crías
Rebaño de arruís, autor MGM.
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40
n.
o
31
El aumento poblacional permitió que
en el año 1977, tras estimarse la pobla-
ción en 300 ejemplares, se concedieran
los primeros permisos de caza.
En 1992 se declara en la Reserva
de Caza una epizootia de sarna sarcóp-
tica (Sarcoptes scabiei) que diezmó la
población de alrededor de 2.000 ejem-
plares existentes de forma alarmante,
debido a la rápida transmisión por con-
tacto directo o en lugares comunes, re-
duciéndose la población hasta los 100-
200 ejemplares. Se tomaron medidas
de urgencia por parte de la dirección
técnica de la Reserva, en colaboración
con la Facultad de Veterinaria de la
Universidad de Murcia. Estas medidas
consistieron, por un lado, en la cap-
tura de animales con rifle anestésico
para el tratamiento con inyecciones
subcutáneas de Ivermectina, así como
el tratamiento con piensos medica-
dos en capturaderos y seguimiento de
animales tratados, y, por otro, la caza
selectiva de animales y su posterior en-
terramiento en fosas controladas con
recubrimiento de cal de los cuerpos.
La epizootia fue controlada y la
población de arruí se estabilizó a fina-
les del año 1993, comprobándose la
desaparición de la enfermedad en el
año 1995.
Las especies cinegéticas que se
aprovechan dentro de la Reserva de
Caza y las modalidades de caza que se
practican son:
* Caza mayor:
- Rececho de arruí (Ammotragus
lervia)
- Aguardos al jabalí (Sus scrofa)
* Caza menor:
- Puesto con reclamo macho a la
perdiz roja (Alectoris rufa)
Anualmente se abate un porcentaje
aproximado del 10% de la población
existente de arruí (90% Caza Selectiva
y 10% Caza Trofeo). La caza se realiza
entre los meses de agosto y diciembre
de cada ciclo anual.
Los trofeos que se han venido obte-
niendo en los últimos años son de muy
diversa calidad, pudiéndose establecer
la calidad media de los trofeos obteni-
dos en torno a una medalla de plata.
Según las normas de homologación
actuales, el trofeo de arruí se valora de
la siguiente forma:
- Medalla de Oro: de 350 puntos en
adelante.
- Medalla de Plata: de 330 a 349,99
puntos.
- Medalla de Bronce: de 310 a
329,99 puntos.
SITUACIÓN ACTUAL
EN LA REGIÓN DE MURCIA
E
n la actualidad las poblaciones
de arruí en Sierra Espuña se han
recuperado y se estimaban en torno a
los 800­1.000 individuos los animales
que habitaban la totalidad del territorio
de la Sierra incluido en la figura de
Parque Regional en el año 2002. Dicha
figura de protección, con 17.804 ha de
superficie, coincide en sus lindes con
los de la Reserva de Caza, a excepción
de los límites norte, donde la linde
de la Reserva queda sensiblemente
más al sur que la del Parque Regional.
Es indicativo reseñar que la figura
de protección a nivel regional se ha
visto reforzada con la clasificación de
dicho espacio como Zona de Especial
Protección para las Aves (ZEPA) por
las poblaciones de águila real (Aquila
chrysaetos
) y búho real (Bubo bubo)
que alberga, así como propuesto co-
mo Lugar de Importancia Comunitaria
(LIC), por sus valores ecológicos, botá-
nicos y faunísticos, cubriendo la misma
superficie territorial.
La gestión cinegética de la Reserva
de Caza se encamina a obtener una
adecuada distribución de sexos y eda-
des y a mantener unos efectivos po-
blacionales acordes con el alimento
disponible, de forma que se optimice
la calidad de los trofeos. Anualmente
se mantienen y realizan trabajos de
mejora pascícola, hídrica y sanitaria
con objeto de favorecer el desarrollo
óptimo de las poblaciones, se aporta
alimento para disminuir la debilidad en
épocas desfavorables y se mantiene un
correcto control sanitario de animales
domésticos.
La expansión natural de las pobla-
ciones de arruí en su linde norte se
dirige hacia las próximas Sierras del
Cambrón, Lavia y Burete, y desde ellas,
a las más lejanas Sierras del Gigante y
Pericay, colindantes en la provincia de
Almería con las Sierras de María, Sierra
Larga y Sierra del Oso. La dispersión
de estas poblaciones hacia el nordeste
y noroeste regional encuentra una ba-
rrera antrópica de difícil tránsito, cual
es la Autovía del Noroeste, que comu-
nica las ciudades de Murcia y Caravaca
de la Cruz, de reciente ejecución.
La expansión en su linde oeste se
dirige hacia las próximas Sierras de
Chíchar y la Tercia. La dispersión del
arruí, en este caso, encuentra una ba-
rrera de importancia en dirección sur:
la Autovía del Mediterráneo (Murcia-
Almería-Granada).
La expansión en su linde este se
dirige a la cercana Sierra de la Muela,
siendo limitada por los dos mismos
ejes de comunicación anteriores, en
sus lindes noroeste-nordeste y sur,
respectivamente.
Homologación
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Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
41
A nivel cinegético, las poblaciones
de arruí fuera de la Reserva de Caza y
su entorno más cercano en el Parque
Regional de Sierra Espuña se estiman
en torno a los 500 ejemplares (año
2002).
La gestión cinegética en los co-
tos privados de caza difiere bastante
de la llevada a cabo en la Reserva.
Anualmente se autoriza su caza en
terrenos cinegéticos que ostenten la
condición jurídica de coto de caza ma-
yor o de caza menor de más de 250 ha,
que hubiesen abonado el complemento
correspondiente de la matrícula anual,
fijándose las condiciones para su ejer-
cicio cinegético e indicando la duración,
número de reses a abatir, medios de
caza a utilizar, así como cualquier otra
prescripción relativa a la práctica de la
modalidad de caza autorizada (Orden
3/5/2004). En la temporada 2004-
2005 se estableció como periodo de
caza ordinario para esta especie desde
el 10 de octubre de 2004 hasta el 9 de
enero de 2005, y extraordinario, para
el descaste de hembras, desde el 1 de
agosto de 2004 hasta el 10 de octubre
de 2004.
Hasta la fecha, los cupos de caza
establecidos de forma unitaria para to-
dos los cotos de caza solicitantes han
sido fijados administrativamente en
función de la superficie en hectáreas
del acotado solicitante:
PERIODO ORDINARIO
(SEXO MACHO):
El cupo a abatir queda fijado en
dos animales por las primeras 250 ha
de acotado, más un ejemplar por cada
250 ha o fracción, sin que puedan
cazarse más de seis ejemplares por
terreno especial durante el periodo
ordinario. Estos animales serán de
medida mínima en longitud de cuerna
de 60 centímetros, con un margen de
error del 10%. Si existiera algún animal
de cualquier tamaño que presentara
alguna deficiencia física, se abatiría
de forma inmediata, debiendo quedar
reflejada la incidencia en el acta, con-
tabilizándose el animal como parte
del cupo asignado, salvo presentación
de un Plan de Ordenación Cinegético
aprobado.
PERIODO EXTRAORDINARIO
(SEXO HEMBRA):
El cupo de animales a abatir queda
fijado en cuatro hembras de arruí por
las primeras 250 ha de acotado, más
dos hembras por cada 250 ha o frac-
ción. Los criterios de selección de las
hembras a abatir serán:
- Animales enfermos y heridos
- Animales viejos
- Animales con pelaje anormal
o con mal pelo
- Animales muy delgados
- Los más débiles del grupo
- Los más pequeños del grupo
- Hembras con desarrollo
anormal para su edad
- Hembras machorras
Queda prohibido disparar sobre aque-
llas que no reúnan estas condiciones.
Ubicación y figuras de protección de Sierra Espuña
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42
n.
o
31
También se prohíbe la caza de la
hembra de arruí seguida de crías de
menos de dos años.
Los cupos existentes se asignan a
nivel superficial, sin tener en cuenta
las características diferenciales de los
acotados donde se asientan las pobla-
ciones de arruí.
Es significativo indicar que las po-
blaciones de arruí en la Región de
Murcia se llevan descastando desde la
temporada 2002-2003, es decir, tres
años consecutivos. Se puede conside-
rar que la presión cinegética a la que
se ve sometida esta especie fuera de
los terrenos incluidos en la Reserva de
Caza es excesiva. Si se tiene en cuenta
la superficie potencial de ocupación de
esta especie en la Región de Murcia,
que puede rondar las 25.000 ha, y re-
duciendo esta superficie potencial a la
mitad para trabajar con superficie real
de ocupación, dividiendo esta super-
ficie entre la unidad mínima de caza,
250 ha, anualmente se puede estar
concediendo la caza de hasta 200
hembras en periodo extraordinario y de
100 machos en periodo ordinario.
La escasa y discontinua planifica-
ción, gestión y seguimiento adecuado
de las poblaciones, sumado a la alta
intensidad de caza permitida, por la
que comercialmente se llegan a pagar
cantidades irrisorias en dichos cotos
de caza, fomenta la caza descontrolada
y la falta de valoración de una especie
de caza mayor por parte de todos los
sectores implicados, provocando un
claro rechazo hacia la especie por
sectores primarios como el agrícola y
ganadero, así como una devaluación
de la pieza de caza, no acorde con su
potencialidad.
La caza del arruí en cotos privados
de caza de la Región de Murcia se
viene autorizando desde la temporada
de caza 1987-1988 (no se ha podido
constatar la autorización en tempora-
das anteriores), siendo en la tempo-
rada 1992-1993 cuando se regula su
práctica cinegética en terrenos priva-
dos de caza y en terrenos comunes, ha-
ciéndose referencia a Planes Técnicos
de Caza.
DATOS BIOLÓGICOS.
COMPARATIVO CON OTRAS
ESPECIES DE CAZA MAYOR
E
l arruí per tenece al Género
Ammotragus, intermedio entre las
cabras (Género Capra) y los carneros
o muflones (Género Ovis), pertenecien-
do taxonómicamente todos ellos a
la Subfamilia Caprinae, Tribu Caprini,
Familia Bovidae. El arruí tiene una
apariencia general corpulenta, con un
pelaje de color rojizo en dorso y flancos
y blanquecino en el vientre. Es de ore-
jas relativamente cortas y ojos grandes
con pupila horizontal e iris amarillo.
Las patas son relativamente cortas.
La cola, que le llega hasta el corvejón,
mide aproximadamente 20 centímetros
de longitud, siendo peluda en su extre-
mo. Tiene una melena de pelos largos
y suaves, especialmente llamativa en
los machos, que nace en la parte de la
garganta y se bifurca para prolongarse
por la porción frontal de las patas de-
lanteras, llegando el extremo del pelo
a alcanzar en ocasiones las pezuñas.
Presenta también una corta crin eréctil
en la mitad anterior del dorso, aproxi-
Hembras de arruí. Autor MGM.
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Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
43
madamente desde el cuello hasta la
mitad del lomo.
Ambos sexos poseen cuernos, sien-
do en los machos mucho más gruesos
y largos. De características amplia-
mente divergentes y ligeramente hacia
atrás, con las puntas orientadas hacia
adentro y con anillos transversales po-
co marcados.
A nivel comparativo, el interés cine-
gético actual en la Región de Murcia en
lo que a piezas de caza mayor se refie-
re se centra en el arruí (Ammotragus
lervia
) y en la recientemente excluida
como especie amenazada, y, por tan-
to, cinegética (Según Ley 7/2003, de
12 de noviembre, de Caza y Pesca
Fluvial de la Región de Murcia), cabra
montés (Capra pyrenaica). Dentro de
los parámetros más significativos a la
hora de valorar su interés venatorio, se
analizan por separado las productivida-
des y tamaños corporales de ambas
especies.
La alta productividad de las pobla-
ciones de arruí se debe a la temprana
edad de madurez sexual (a partir de 18
meses), al alto porcentaje de hembras
que participan en la reproducción, a
la existencia de numerosos partos ge-
melares (llegando hasta el 38% de los
partos dobles en Sierra Espuña) y a las
bajas tasas de mortalidad natural.
El arruí posee mayor tamaño cor-
poral y peso que la cabra montés. Con
respecto al tamaño de la cuerna, es
significativo indicar la paridad existente
en cuanto a trofeos macho de las dos
especies, y por otra parte, el valor
añadido que supone la posibilidad de
la caza de ejemplares de arruí, sexo
hembra, que presentan un trofeo de
gran tamaño y belleza similar al macho
de edad intermedia (hasta 4-5 años).
CONCLUSIONES
A
nivel cinegético, solo es posible ca-
zar en Europa el arruí, en régimen
de libertad en territorios destinados
eminentemente a su aprovechamiento
cinegético ordenado, en la Reserva de
Caza de Sierra Espuña.
Las altas productividades del arruí
adaptado a unas condiciones ecoló-
gicas de extrema aridez permiten un
aprovechamiento cinegético ordenado
óptimo y sostenible de forma natural
en el sureste ibérico.
Las características biométricas del
arruí lo convierten en la única especie
de caza mayor de alta montaña, de
Espectacular trofeo medalla de oro, abatido en 2002. Autor FYP
COMPARATIVO DE PARÁMETROS REPRODUCTIVOS
ESPECIE
Celo
Gestación
(días)
Paridera
N.o Partos
/ Año
N.o Crías/
Año
Cabra montés
(Capra pyrenaica)
noviembre/
diciembre
155
mayo/junio
1
1
Arruí
(Ammotragus lervia)
septiembre/
noviembre
155
marzo/abril
1-2
1-2
COMPARATIVO DE PARÁMETROS BIOMÉTRICOS
ESPECIE
Altura media
en la cruz (cm)
Tamaños máximos
de la cuerna (cm)
Peso del animal
(kg)
M
H
M
H
M
H
Cabra montés
(Capra pyrenaica)
75 - 81
65 - 70
100
17
50 - 70
30 - 45
Arruí
(Ammotragus lervia)
94
87
80 - 90
45
100 ­ 140 60 ­ 82
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44
n.
o
31
interés en ambos sexos, en el sureste
peninsular.
El gran tamaño corporal, así como el
del trofeo que llega a alcanzar el arruí
en la Región de Murcia, actúa como
reclamo de cazadores de toda España
y del resto de países, pudiendo consi-
derarse a esta Región como la principal
productora de ejemplares de caza de
dicha especie en la Península Ibérica y
en gran parte del mundo (únicamente
existen poblaciones gestionables ci-
negéticamente en Norteamérica que
puedan compararse, numéricamente,
con los ejemplares murcianos).
Es reseñable indicar que la posible
expansión del arruí en la Región de
Murcia procedente de la Reserva de
Caza, y por ende, en el resto de la
Península Ibérica, está limitada por
barreras antrópicas de difícil tránsito
actualmente, y si los corredores de
comunicaciones previstos se llegan a
ejecutar, la posible dispersión de esta
especie hacia el noroeste regional y,
posteriormente, hacia las provincias
de Albacete, Jaén, Almería y Granada,
donde podría entrar en conflicto con la
cabra montés, resultará cada vez más
dificultosa.
La probabilidad de que las pobla-
ciones y ejemplares dispersantes de-
tectadas en las provincias de Alicante,
Albacete, Jaén y Granada procedan del
escape de animales introducidos en fin-
cas cercadas cinegéticamente en esas
mismas provincias con el objetivo del
aprovechamiento de sus poblaciones
en régimen de semilibertad es elevada,
debido a la alta querencia que presen-
tan las poblaciones presentes en Sierra
Espuña a dicho territorio, el importante
freno a su posible dispersión que su-
pone la alta presión cinegética permi-
tida en los terrenos colindantes con
la Reserva de Caza, así como la gran
dificultad física que supone atravesar
las barreras antrópicas existentes en el
momento actual.
La falta de gestión a lo largo de los
años y las fuertes presiones de caza
que soportan las poblaciones de arruí
asentadas en sistemas montañosos no
incluidos en la Reserva de Caza -enten-
didos éstos como unidades de gestión
independientes que están integradas
por todos los acotados que las consti-
tuyen- genera una problemática (furtivis-
mo, sobrepresión cinegética, deterioro
del hábitat, daños agrícolas, etc.) que
impide la progresión ordenada y mejora
de las poblaciones existentes, no obte-
niéndose la potencialidad a la que esta
especie puede llegar, lo que provoca
su rechazo por sectores primarios y su
devaluación como especie cinegética, a
pesar de habitar los montes regionales
desde hace ya 35 años.
Haciendo un ejercicio de cálculo his-
tórico, en la Región de Murcia se pue-
den haber abatido en torno al siguiente
número de ejemplares de arruí:
- Teniendo en cuenta que se abate
un porcentaje aproximado del 10% de
la población existente de arruí (90% de
caza selectiva y 10% de caza trofeo)
- Que desde la creación de la Reserva
de Caza en el año 1973 hasta el año
Expansión del arruí en la Región de Murcia y ejes de comunicación.
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Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
45
2004 se ha cazado de forma normal
durante 20 temporadas cinegéticas
en el interior de la Reserva y durante
15 temporadas en cotos privados de
caza, estimando en 50 los ejemplares
abatidos cada una de las temporadas
en ambas superficies
- Que de esos ejemplares, 45 co-
rrespondiesen a piezas de caza selecti-
va y 5 a piezas de caza trofeo
De esta forma se habrían abati-
do en las 35 temporadas cinegéticas
1.750 piezas de caza (1.575 selectivas
y 175 trofeos).
A los ingresos económicos directos
derivados de las tasas de caza, arren-
damiento y planificación, así como
gestión y manejo de cotos habría que
sumar otros ingresos indirectos que
genera la caza del arruí en la Región
de Murcia, como es el caso de los
desplazamientos, alojamientos, armas
y cartuchos, armería y complemen-
tos, expedición de permisos, tenencia
de armas, seguros, naturalización de
animales, vigilancia de cotos, etc., lo
que la convierte en un aprovechamien-
to económico anual rentable en los
sistemas forestales que habita esta
especie, donde controla la proliferación
de materia vegetal sin provocar el de-
terioro de la vegetación autóctona, ya
que es una especie herbívora de carác-
ter generalista, cuya dieta se compone
de todo tipo de herbáceas suculentas,
pasto y matorrales, dependiendo de la
disponibilidad estacional, siendo tanto
ramoneador como pastador, y habita
un nicho ecológico no ocupado actual-
mente por ninguna especie herbívora
silvestre de sus características.
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en primavera de 2005. Seria conveniente estudiar con urgencia el estado de deterioro de la vegetación
en el Parque debido al sobrepastoreo ovino, así como sus posibles influencias sanitarias
en las poblaciones de fauna silvestre que habitan dicho territorio