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Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
3
¿A qué nos referimos exactamen-
te cuando hablamos de Cambio
Climático?
Se llama cambio climático a la va-
riación global del clima de la Tierra. Es
debido a causas naturales y también
a la acción del hombre y se producen
a muy diversas escalas de tiempo y
sobre todos los parámetros climáticos:
temperatura, precipitaciones, nubosi-
dad, etc.
Sin embargo, hoy existe un con-
senso científico, casi generalizado, en
torno a la idea de que nuestro modo de
producción y consumo energético está
generando una alteración climática glo-
bal, que provocará, a su vez, serios im-
pactos tanto sobre la tierra como sobre
los sistemas socioeconómicos.
Ya en el año 2001, el Tercer
Informe de Evaluación del Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre
Cambio Climático (IPCC) ponía de mani-
fiesto la evidencia de la existencia del
cambio climático y de los impactos que
de él se derivan.
¿Por qué estamos tan seguros de que
estamos ante un episodio de Cambio
Climático?
En el pasado también se han pro-
ducido alteraciones en la concentración
atmosférica de los gases de efecto
invernadero que han originado profun-
dos cambios climáticos. Sin embargo,
la diferencia fundamental entre estos
cambios naturales y la evolución actual
del sistema climático no está tanto en
los procesos y sus causas como en
la velocidad a la que se producen las
alteraciones, tanto en la concentración
atmosférica de los gases de efecto
invernadero como en el clima.
A nivel planetario, los diez años
más cálidos de los que se tiene regis-
tro son posteriores a 1991. Según el
IPCC, la temperatura de la superficie
terrestre ha aumentado aproximada-
mente 0,6 °C en el último siglo. A
causa de los efectos retardados sobre
el sistema climático, las emisiones
del pasado producirán un aumento
adicional de la temperatura durante el
siglo XXI, y además se espera que las
emisiones sigan incrementándose en
las próximas décadas. En consecuen-
cia, se prevé que para el año 2100 las
temperaturas aumenten entre 1,4 y 5,8
°C (con respecto a 1990) en el mundo y
entre 2,0 y 6,3 °C en Europa.
No faltan estudios e informes escépti-
cos ante el Cambio Climático, muchos
de los cuales no son en absoluto
sospechosos de trabajar para las gran-
des multinacionales contaminantes.
ACTUALIDAD
ENTREVISTA
Teresa Ribera Rodríguez, Directora de la Oficina Española
de Cambio Climático
"Son abrumadoras las
evidencias científicas que
demuestran la existencia
del cambio climático"
Lo suyo es una tarea casi de
titanes: cambiar modelos y
procesos productivos,
hábitos sociales e indviduales
con la intención de reducir
las emisiones a la atmósfera
de los gases que producen el
efecto invernadero, prever
escenarios producidos por un
posible cambio climático y
establecer mecanismos que
ayuden a evitar y a mitigar
las consecuencias.
Pero, ¿realmente estamos
ante un cambio climático?
Discusiones semánticas apar-
te, nadie duda de algunas evi-
dencias: que la temperatura
de la Tierra está aumentando
muy rápidamente y que la
mano del Hombre parece ju-
gar un papel protagonista en
ello. Parece obligado intentar
evitar las consecuencias nega-
tivas de estas evidencias.
Ismael Muñoz y Salustiano Iglesias
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4
n.
o
32
¿Están equivocados?
El cambio climático constituye uno
de los problemas ambientales de ma-
yor importancia a escala mundial, tal y
como han puesto de manifiesto nume-
rosos estudios científicos, por ejemplo,
los realizados periódicamente por el
IPCC, que constatan el incremento
y frecuencia de episodios climáticos
extremos que, en buena medida, son
resultado del incremento de emisiones
de gases de efecto invernadero en el
planeta.
A pesar de los estudios que nos
ofrecen serias dudas, son abruma-
doras las evidencias científicas que
demuestran la existencia del cambio
climático.
Tal es el convencimiento, que la
respuesta de la comunidad interna-
cional se ha materializado en dos
instrumentos jurídicos, la Convención
Marco de Naciones Unidas sobre el
Cambio Climático, adoptada en 1992,
y el Protocolo de Kioto, que desarrolla
y dota de contenido concreto las pres-
cripciones genéricas de la Convención.
¿En que medida nos va a afectar el
cambio climático a nuestra vida, en el
día a día?
Coincidiendo con la entrada en vi-
gor del Protocolo de Kioto, la Ministra
de Medio Ambiente presentó los resul-
tados de un amplio estudio sobre la
Evaluación Preliminar de los impactos
en España por efecto del cambio cli-
mático.
El estudio pone de manifiesto cómo
España, por su situación geográfica
y características socioeconómicas, es
muy vulnerable al cambio climático.
Los impactos del cambio climático en
España pueden causar la disminución
de los recursos hídricos y la regresión
de la costa, pérdidas de la diversidad
biológica y ecosistemas naturales, au-
mentos en los procesos de erosión
del suelo y pérdidas de vidas y bienes
derivadas de la intensificación de los
sucesos adversos asociados a fenóme-
nos climáticos extremos como pueden
ser las inundaciones, los incendios
forestales y las olas de calor.
Por sólo citar un ejemplo, podemos
mencionar cómo las olas de calor o de
frío pueden disuadir al turismo, uno de
los sectores económicos con mayor
peso específico en el PIB de nuestro
país.
¿Cuál es la responsabilidad del hom-
bre en este proceso?
El principal gas de efecto invernade-
ro emitido a la atmósfera por el hombre
es el CO
2
y, especialmente como re-
sultado de la quema de combustibles
fósiles utilizados para la producción de
energía y para el transporte.
Los niveles de CO
2
en la atmósfera
se han incrementado, de forma alar-
mante, desde la revolución industrial
del siglo XIX. Y dicho incremento ha
coincidido con la emisión de nuevos
gases: los Clorofluorocarbonos y los
compuestos perfluorados.
Distintas previsiones nos alertan
de que si el desarrollo mundial, el
crecimiento demográfico y el consumo
energético basado en los combustibles
fósiles siguen aumentando al ritmo
actual, antes del año 2050 las concen-
traciones de CO
2
se habrán duplicado
con respecto a las existentes antes de
la revolución industrial.
Así que el actual modo de vida,
especialmente en los países desarro-
llados, está estrechamente vinculado
a la aparición del fenómeno del cambio
climático.
¿Tan grave es la situación?, ¿no hay
algo de intento de concienciación
social en la descripción de estos es-
cenarios?
No podemos ignorar que España,
por su situación geográfica y sus carac-
terísticas socioeconómicas, es un país
muy vulnerable al cambio climático.
Retomando el Informe "Evaluación
preliminar de los impactos en España
por efecto del cambio climático", ve-
mos que se esperan para España
cambios significativos en las precipi-
taciones, que los cambios serán más
acusados cuanto mayor sea el nivel
de las emisiones de gases de efecto
invernadero y que, en cualquier caso,
los impactos no serán homogéneos en
todo el país, pues algunas zonas serán
más sensibles que otras. Pero, cierta-
mente, el escenario que se nos facilita
en el Informe no es muy halagüeño.
Finalmente, creo que resulta impor-
tante destacar una de las conclusiones
que nos ofrece el Informe: la necesidad
de seguir avanzando en el conocimien-
to sobre el cambio climático y sus
efectos es imperiosa.
Teresa Ribera Rodríguez en su despacho de la Oficina Española para el Cambio Climático
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Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
5
Ante los cambios que parecen estar
ocurriendo ¿debemos intentar evitar-
los, limitarlos o simplemente mitigar
sus efectos?
El trabajo se debe realizar, nece-
sariamente, en dos ámbitos: el de la
mitigación y el de la adaptación.
Debemos reducir las emisiones
de GEI a la atmósfera. Por ejemplo,
mediante la modificación del patrón
energético que conlleva una excesiva
dependencia del uso de combustibles
fósiles, la renovación tecnológica de
nuestro tejido industrial y la aplicación
de las mejores técnicas disponibles en
los procesos productivos.
A su vez, los ciudadanos debemos
intentar modificar nuestros hábitos de
consumo ineficiente que suponen un
derroche de recursos. Es bueno tener
presente la máxima de que "la mejor
energía es aquella que no se consume".
Pero, por otro lado, debemos rea-
lizar los trabajos de necesaria adapta-
ción a los efectos del cambio climático
con los que ya nos toca vivir y que,
según los informes científicos, se acen-
tuarán en los próximos años.
¿Qué es el Plan Nacional de Adaptación
al Cambio Climático?
Es el marco general de referencia
para las actividades de evaluación de
impactos, vulnerabilidad y adaptación
al cambio climático que se desarro-
llarán en los próximos años en nues-
tro país, y proporciona la estructura
global donde se articulan las dife-
rentes evaluaciones de los sectores,
los sistemas y las regiones. De esta
forma, a medida que se desarrollen las
evaluaciones, se irán generando unos
conocimientos y un cuerpo de opciones
de adaptación que fortalecen el propio
marco de referencia. Estas opciones
pueden ser sectoriales (relativas a
un sector específico), multisectoriales
(relativas a dos o más sectores con-
juntamente), regionales y transversales
u horizontales (sirven para mejorar la
adaptación global).
Con el Plan Nacional de Adaptación
se pretende mejorar las capacidades
para hacer frente a los impactos que
los nuevos escenarios climáticos provo-
carán en ámbitos tan relevantes como
nuestra forma de vida, la productividad
de la economía o el mantenimiento de
los ecosistemas.
El desarrollo del Plan se llevará a
cabo mediante Programas de Trabajo
elaborados por la Oficina Española de
Cambio Climático, que contendrán las
actividades y proyectos a desarrollar,
así como un calendario de las mismas.
Estos programas se revisarán anual-
mente y se informará de los mismos a
los principales órganos de coordinación
en materia de cambio climático.
¿Estamos a tiempo de aplicar solu-
ciones de efecto inmediato?, ¿de qué
manera?
Debemos ser conscientes de que
una reducción, inmediata y drástica, de
las emisiones de GEI no nos serviría
para evitar los impactos del cambio
climático que, actualmente, ya se es-
tán produciendo. El sistema climático
responde a los cambios con un cierto
retardo.
Así, las emisiones de gases de
efecto invernadero que se han realiza-
do en el pasado y las que seguimos
realizando en el presente implican ne-
cesariamente que aparezcan efectos
derivados del cambio climático en el
actual siglo XXI.
No sólo debemos plantear solucio-
nes a corto plazo, sino que, contan-
do con la base que proporcionan las
proyecciones y escenarios, también
debemos plantear líneas de trabajo a
largo plazo, aunque resulta complicado
delimitar con total certeza, y a nivel
regional, los efectos derivados del cam-
bio climático.
Las medidas a tomar son muy diver-
sas, pero pasan, en buena medida, por
la modificación del actual modelo de
desarrollo industrial y económico que
basa su dependencia energética en los
combustibles fósiles.
En definitiva, se trata de un proble-
ma global que requiere de un amplio
abanico de soluciones que deben ser
abordadas y aceptadas por el conjunto
de la comunidad internacional.
¿Nos puede indicar un ejemplo con-
creto?
Considero relevante la iniciativa
que desarrollan la Secretaría General
para la Prevención de la Contaminación
y del Cambio Climático y la Federación
Española de Municipios y Provincias y
que se concretó en la creación, en no-
viembre de 2004, de la Red Española
de Ciudades por el Clima. Una iniciativa
a la que se han adherido, hasta la fe-
cha, más de 115 municipios y desde la
que se promueven políticas de sosteni-
bilidad, fundamentalmente destinadas
a la reducción de emisiones de gases
de efecto invernadero.
En una primera fase, los munici-
pios se comprometen a la aprobación
de ordenanzas sobre energía solar
térmica en las nuevas edificaciones y
para el alumbrado público y a introducir
medidas económicas y fiscales para
favorecer la implantación de energías
renovables.
En una segunda fase, los munici-
pios deberán promover la arquitectura
bioclimática y aprobar un plan de mo-
vilidad sostenible que limite el uso del
vehículo privado, potencie los medios
de transporte menos contaminantes e
integre el transporte colectivo en los
nuevos desarrollos urbanísticos.
¿Qué efectos tendrá para España el
incumplimiento de sus compromisos
con Kioto?
El Protocolo de Kioto es un instru-
mento jurídico que no tiene parangón
en el ámbito de Naciones Unidas, en
Debemos ser conscientes de que una reducción, inmediata y drástica,
de las emisiones de GEI no nos serviría para evitar los impactos del
cambio climático que, actualmente, ya se están produciendo. El sistema
climático responde a los cambios con un cierto retardo.
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6
cuanto al sistema de sanciones que
contempla. Un país que no cumpla con
su objetivo de limitación de emisiones
no tendrá acceso a los mecanismos
de flexibilidad durante el segundo pe-
riodo de compromiso y, además, se le
restará una cantidad equivalente al nú-
mero de toneladas en que se excedió
en el primer periodo de compromiso,
multiplicada por 1,3, lo que supone,
en definitiva, una dificultad adicional
para el cumplimiento de los objetivos
comprometidos.
Por otro lado, es necesario aclarar
que España también responderá an-
te las instituciones de la Comunidad
Europea en caso de que no cumpla
con los compromisos adquiridos con la
ratificación del Protocolo de Kioto.
¿En qué sentido el Cambio Climático
y sus efectos serán objeto de aten-
ción presupuestaria por parte de las
Administraciones públicas?
Sin lugar a dudas, uno de los hi-
tos de carácter normativo tendentes a
reducir les emisiones de GEI ha sido
la aprobación del Plan Nacional de
Asignación de Derechos de Emisión
2005-2007, que constituye el marco
de referencia del régimen del comercio
de derechos de emisión en nuestro
país.
Por su parte, la Ley 1/2005, de 9
de marzo, es la que articula el funcio-
namiento del comercio de derechos
de emisión en nuestro país, a la vez
que hace posible el reconocimiento
de los créditos procedentes de los
mecanismos basados en proyectos del
Protocolo de Kioto.
Los mecanismos de flexibilidad
del Protocolo de Kioto permiten a los
Estados con compromisos de limita-
ción de emisiones cumplir parte de los
mismos mediante reducciones de emi-
siones producidas en terceros países.
Tal y como recoge el PNA, el Gobierno
español ha decidido utilizar, de forma
complementaria a las medidas domés-
ticas de lucha frente al cambio climáti-
co, los instrumentos de flexibilidad que
ofrece el Protocolo para la consecución
de sus compromisos. Así, el PNA fija
para el quinquenio Kioto un objetivo de
compra, a través de los mecanismos
flexibles, que asciende a 100 millones
de toneladas, es decir el 7% de las
emisiones del año base.
El Mecanismo de Desarrollo Limpio
(MDL) tiene especial relevancia para
España, y ello porque una de las regio-
nes que mayor impulso está dando al
desarrollo de proyectos MDL, con un
importante potencial de reducción de
emisiones, es Iberoamérica.
España dedica una especial
atención a los países iberoamerica-
nos, lo que se ha plasmado en la
creación, junto con Portugal, de la
Red Iberoamericana de Oficinas de
Cambio Climático (RIOCC). El gobierno
de España, al amparo de esta Red,
ha firmado dieciséis Memorandos de
Entendimiento por los que se pondrán
en marcha Mecanismos de Desarrollo
Limpio por parte de los sectores pú-
blico y privado de estos países, a la
vez que se fomenta la transferencia
de tecnología para reducir emisiones
y aumentar las absorciones netas de
estos gases.
Además, a finales de 2003 se apro-
bó la Estrategia de Ahorro y Eficiencia
Energética en España 2004-2012 (E4),
que ya proponía una serie de medidas
para lograr mejoras sustanciales en los
índices de eficiencia energética.
Partiendo de la E4, se ha aprobado
y puesto en marcha un Plan de Acción
2005-2007 destinado a concretar las
actuaciones que deben acometerse a
corto y medio plazo en cada sector,
detallando objetivos, plazos, recursos
y responsabilidades, y evaluando los
impactos globales derivados de estas
actuaciones.
El Plan compromete un volumen
total de inversiones de 7.926 millones
de euros y contempla para su conse-
cución recursos tanto públicos como
privados.
A finales de agosto de 2005, el
Gobierno aprobó el nuevo Plan de
Energías Renovables, que apuesta por
un fuerte incremento de la energía
solar, de la eólica y la procedente de la
biomasa en España, y en sus distintas
modalidades: energía solar térmica pa-
ra producir agua caliente en el sector
residencial, energía solar fotovoltaica
y termoeléctrica para la generación de
electricidad, etc. Además, dicho Plan
prevé la introducción progresiva de
biocarburantes en el mercado español.
El nuevo Plan de Energías
Renovables 2005-2010 pretende lo-
grar el objetivo de que el 12,10% del
consumo de energía primaria, en el año
2010, proceda de fuentes de energía
renovable, que el 30,3% del consumo
bruto de electricidad proceda de electri-
cidad generada con estas fuentes y, fi-
nalmente, que se alcance un consumo
de biocarburantes del 5,83% respecto
al consumo de gasolina y gasóleo pre-
visto para el transporte.
En el marco del Protocolo de Kioto
nos comprometimos a no superar el
15% de emisiones de gases de efecto
invernadero respecto a 1990, pero
estamos en más del 50% ¿Seremos
capaces de frenar este continuo au-
mento? ¿Cuándo lo conseguiremos?
El Real Decreto 1866/2004, por
el que se aprueba el Plan Nacional de
Asignación 2005-2007, fija un escena-
rio global de cumplimiento en dos fa-
ses: la primera (años 2005-2007) plan-
tea la estabilización de las emisiones,
en la media de las correspondientes al
trienio 2000-2002. Y la segunda fase
(años 2008-2012) contempla el es-
fuerzo de reducción adicional necesario
para cumplir con el objetivo planteado.
Al final del periodo, las emisiones no
deberían sobrepasar un 24% más de
las emisiones del año 1990, teniendo
en cuenta que esta cifra se alcanza
sumando el objetivo de limitación del
Protocolo de Kioto (15%) a la estima-
ción de absorción por sumideros (un
máximo de un 2%) y los créditos que
se puedan obtener en el mercado inter-
nacional (7%).
Otra importante línea de trabajo que
desarrolla nuestro país es la relaciona-
da con los Fondos de Carbono. Así,
el Ministerio de Economía y Hacienda
y el Ministerio de Medio Ambiente de
España han firmado un acuerdo con
el Banco Mundial para la creación del
Fondo Español de Carbono (FEC), con
el que se pretenden comprar 34 millo-
nes de toneladas de CO
2
equivalente
de proyectos que benefician al am-
biente global, a la vez que transfieren
tecnologías limpias para el desarrollo
sostenible de países en desarrollo y
países con economías en transición.
Para alcanzar ambos fines y una mayor
optimización y retorno de las inversio-
nes de España, el Fondo define como
áreas geográficas de interés prioritario
a América Latina, Europa del Este y el
Magreb. En cuanto a las tecnologías,
se dará prioridad a los proyectos que
promuevan sistemas energéticos sos-
tenibles, ahorro y eficiencia energética
y energías renovables, así como aque-
llos que promuevan una gestión am-
bientalmente correcta de los residuos.
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Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
7
Además, el Gobierno ha previsto
una ampliación a los 34 millones de
toneladas de CO
2
equivalente, de 10
millones de toneladas destinadas al
sector privado. Esta ampliación tiene
como finalidad última proporcionar a
las empresas una herramienta adicio-
nal que les facilite la adquisición de
créditos.
De igual forma, se ha firmado
un Acuerdo Marco entre España y la
Corporación Andina de Fomento (CAF)
que posibilitará la puesta en prácti-
ca de la iniciativa Iberoamericana de
Carbono. Con esta iniciativa se hará
realidad la compra de 9 millones de
toneladas de CO
2
equivalente median-
te proyectos que, desarrollados en la
región de influencia de la Corporación
Andina de Fomento, permitirán la trans-
ferencia de tecnologías no contami-
nantes.
Finalmente, hay que mencionar que
se están llevando a cabo negociacio-
nes para la consecución de futuros
acuerdos con el Banco Europeo de
Reconstrucción y Desarrollo y con el
Banco Europeo de Inversiones para la
respectiva obtención de 3 y 8 millones
de toneladas de CO
2
equivalente.
En definitiva, las políticas de lucha
contra el cambio climático que se
están poniendo en práctica desde el
Gobierno abarcan diferentes ámbitos y
dan muestra de la firme voluntad que
existe de cara a lograr el cumplimiento
de los compromisos adquiridos con la
ratificación por parte de España del
protocolo de Kioto.
¿Cuál es el gran caballo de batalla
para reducir las emisiones de gases
invernadero en España?
Los sectores industriales incluidos
en el ámbito de aplicación de la Ley
1/2005 representan algo más del 40%
de las emisiones de nuestro país. El
Plan de Acción de la Estrategia de
Ahorro y Eficiencia Energética (E4) co-
mo principal medida que contribuirá a
la reducción de emisiones de CO2 en
los conocidos como sectores difusos.
Este Plan tiene como objetivo re-
ducir en un 8,5% el actual consumo
de energía primaria y el 20% de las
importaciones de petróleo. Generará
un ahorro de 12 millones de toneladas
equivalentes de petróleo y permitirá
una reducción de emisiones de CO
2
a la atmósfera de 32,5 millones de
toneladas.
En el sector del transporte, y con
vistas a contener el elevado incremen-
to de sus emisiones, se ha aprobado
el Plan Estratégico de Infraestructuras
y Transportes (PEIT), que pretende al-
canzar una política de infraestructuras
y transporte estable, con eficiencia
de gasto y con el mayor grado posible
de coordinación con el resto de las
Administraciones competentes. A su
vez dentro del Plan de Acción 2005-
2007, también se incluyen medidas
para el sector del transporte agrupa-
das dentro de tres grandes epígrafes:
cambio modal, uso más eficiente de
los medios de transporte y mejora de la
eficiencia energética en los vehículos.
Por otro lado, si fijamos nuestra
atención en la edificación en los secto-
res residencial, comercial e institucio-
nal es obligado mencionar la reciente
aprobación del Código Técnico de la
Edificación (Real Decreto 314/216, de
17 de marzo), que permitirá alcanzar
una mayor eficiencia y ahorro en el con-
sumo de energía de los edificios.
¿Cómo están respondiendo las em-
presas españolas ante la obligación
de reducir sus emisiones de gases de
efecto invernadero?
Es importante destacar el esfuerzo
que, en general, el sector industrial es-
pañol está realizando para la utilización
de las mejores tecnologías disponibles
y para producir de forma energética-
mente eficiente. Por extensión, tam-
bién debemos valorar muy positivamen-
te el esfuerzo que el tejido industrial de
nuestro país está realizando.
No podemos olvidar que la pro-
ducción y consumo de energía son
los principales responsables de las
emisiones de gases de efecto inverna-
dero. Es necesario que las empresas
pongan en práctica todas las opciones
posibles: inversión en tecnologías lim-
pias, más eficientes y menos emiso-
ras, compra de derechos de emisión
en el mercado, estrategias de inversión
en el exterior que puedan generar cré-
ditos en el contexto del Mecanismo
de Desarrollo Limpio o en el de la
Aplicación Conjunta, etc.
Según lo establecido por la Ley
1/2005, las instalaciones incluidas en
el ámbito de aplicación de la Ley, esta-
ban obligadas a presentar un informe
verificado de las emisiones realizadas
durante 2005, antes del 28 de febrero
de 2006.
Hay que resaltar cómo el porcenta-
je, en términos de asignaciones que cu-
bren las instalaciones cuyas emisiones
han sido inscritas en el Registro, es
muy alto, oscilando para los distintos
sectores entre un 99,5% y un 100%.
Cabe señalar, por tanto, el alto
grado de cumplimiento por parte de
las instalaciones de la normativa tan
recientemente puesta en práctica. De
cerca de mil instalaciones, menos de la
treintena no han entregado derechos,
y aún son menos las que no han cum-
Es necesario que las empresas pongan en práctica todas las opciones
posibles: inversión en tecnologías limpias, más eficientes y menos emi-
soras, compra de derechos de emisión en el mercado, estrategias de
inversión en el exterior que puedan generar créditos en el contexto del
Mecanismo de Desarrollo Limpio o en el de la Aplicación Conjunta
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plido con su obligación de presentar
informe verificado de emisiones.
Se ha asignado a los bosques un papel
muy relevante en la lucha contra los
gases de efecto invernadero, ¿Cuál es
su potencial real, en términos cualita-
tivos y cuantitativos?
El papel de los bosques es funda-
mental, tanto en la mitigación como
en la adaptación al cambio climático.
En cuanto al potencial real, es muy
alto, pero no todo ese potencial puede
utilizarse en el ámbito del Protocolo
de Kioto, que sólo permite contabilizar
como absorciones aquellas que tengan
lugar entre 2008 y 2012 y que sean
consecuencia de determinadas activi-
dades con determinadas característi-
cas. Además, no podemos olvidar que
en España sufrimos el gran problema
de los incendios forestales, que cada
año hacen que la biomasa en nuestros
bosques disminuya considerablemente.
Esto significa que, aunque el potencial
natural sea muy alto, el potencial "con-
tabilizable" quede, en buena medida,
reducido por esta causa. Por ello, en
el Plan Nacional de Asignación se es-
timó que entre sumideros forestales
y agrícolas permitidos por el Protocolo
de Kioto podría absorberse un número
de toneladas de carbono equivalente
al 2% de las emisiones del año base
(1990).
¿Es necesaria una nueva política, tan-
to en lo forestal como en el resto de
las actividades, para mejorar nuestra
respuesta ante el Cambio Climático?
Es necesario fomentar determina-
das actividades, como el aumento de la
utilización de biomasa como combus-
tible, que contribuyen a la mitigación.
Hay que fomentar también el uso de la
madera como materia prima, ya que,
no sólo el carbono permanece retenido
en este material, sino que la utilización
de madera como materia prima reduce
el consumo de combustibles en la
fabricación de productos. Además de
adoptar nuevas políticas, tanto en lo
forestal como en el resto de sectores,
es fundamental un trabajo constante y
que arroje resultados positivos de con-
cienciación y sensibilización de los ciu-
dadanos, que modificando ligeramente
sus hábitos de vida y de consumo pue-
den producir reducciones de emisiones
considerables.
En este orden de cosas, es ne-
cesario que al adoptar políticas en
materia forestal se tengan en cuenta
los cambios climáticos futuros, ya que
los bosques plantados hoy sufrirán las
temperaturas y precipitaciones del futu-
ro, y esto debe ser tenido en cuenta a
la hora de planificar.
¿Cómo revertirá en los bosques espa-
ñoles y en sus propietarios y gestores,
el papel que juegan como fijadores de
CO
2
?
El papel como fijadores de los bos-
ques puede revertir, si se toman las
medidas adecuadas, en un aumento en
la superficie forestal y un aumento en
los bosques sometidos a acciones sel-
vícolas. Además, va a ser necesario un
esfuerzo adicional en lo que se refiere
a información sobre bosques, lo cual
es beneficioso en todos los aspectos.
En lo que se refiere a beneficios pa-
ra propietarios y gestores, se está tra-
bajando en la manera más efectiva de
incentivar la realización de actividades
para aumentar la captación de carbono
por estos agentes.
¿Implicarán los objetivos marcados
por el Ministerio un nuevo modelo de
selvicultura?. ¿Se subvencionará de
alguna forma el papel de los bosques
ante el Cambio Climático?
La selvicultura mediterránea ha si-
do y es un instrumento de gestión muy
válido, y está encaminada generalmen-
te a aumentar la producción de las
masas forestales, lo que se traduce en
mayor cantidad de carbono captado.
Por ello es previsible un aumento de la
superficie gestionada, pero no un nue-
vo modelo de selvicultura, o al menos,
no muy diferente del actual.
En cuanto a las subvenciones, la
contribución de los bosques a la miti-
gación del cambio climático tiene un
valor económico; sin embargo, ya exis-
ten subvenciones que contemplan este
beneficio, como las ayudas para refo-
restación de la Política Agraria Común,
pero las subvenciones no parecen la
mejor opción para ello.
Por último, ¿es posible un mensaje es-
peranzador ante el Cambio Climático?
Por supuesto, no sólo es posible
sino necesario. Para encontrar solucio-
nes a un problema, es imprescindible
conocer previamente las causas y el
origen del mismo. En consecuencia, la
información, divulgación y sensibiliza-
ción son herramientas fundamentales
para conseguir que todos nos compro-
metamos en la búsqueda de solucio-
nes al cambio climático.
El Ministerio de Medio Ambiente ha
trabajado en el diseño y realización de
un material divulgativo sobre cambio
climático: el Proyecto Clarity.
Preparada en formato CD, Clarity
es una herramienta que permite edi-
tar una exposición divulgativa sobre
cambio climático que puede llegar a un
amplio conjunto de destinatarios y está
diseñada para que grupos escolares,
asociaciones y proyectos culturales y
ambientales, departamentos munici-
pales (medio ambiente, educación, cul-
tura...), etc. puedan producir su propia
exposición sobre cambio climático y
organizar actividades sobre el tema,
con un coste y un esfuerzo razonables.
Además, en el CD se facilita amplia
documentación que se puede utilizar
como apoyo a la exposición.
Es necesario que al adoptar políticas en materia forestal se tengan en
cuenta los cambios climáticos futuros, ya que los bosques plantados
hoy sufrirán las temperaturas y precipitaciones del futuro, y esto debe
ser tenido en cuenta a la hora de planificar