LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL PERMITE DETECTAR Y EVALUAR ÁREAS CORTAFUEGOS PARA MEJORAR LA PREVENCIÓN DE INCENDIOS FORESTALES

30 de octubre de 2026

La inteligencia artificial, combinada con imágenes de satélite y otras fuentes de información geoespacial, está abriendo nuevas posibilidades para mejorar la prevención de incendios forestales. Estas tecnologías permiten identificar áreas cortafuegos, analizar sus características, realizar un seguimiento de su evolución y proporcionar información útil para planificar las actuaciones de mantenimiento y priorizar las intervenciones sobre el terreno.

Estas aplicaciones fueron protagonistas del Café Forestal celebrado el 29 de octubre, organizado por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales y Graduados en Ingeniería Forestal y del Medio Natural y su Asociación, bajo el título «Inteligencia artificial y datos gratuitos geoespaciales para la detección y caracterización de áreas cortafuegos».

La jornada contó con la participación de Aurelio García Rochela, responsable del área de Análisis Geoespacial de COTESA, y Yoel Tuebel, director de proyectos nacionales y europeos de la compañía, quienes presentaron experiencias desarrolladas en la Comunidad Valenciana y Castilla y León, así como otras aplicaciones de estas tecnologías en la gestión forestal y el seguimiento del territorio.

Detectar cortafuegos y conocer su estado sin recorrer previamente todo el territorio
Uno de los principales avances presentados fue la utilización de algoritmos de aprendizaje profundo (deep learning) para identificar automáticamente áreas cortafuegos a partir de imágenes aéreas del Plan Nacional de Ortofotografía Aérea (PNOA).

Esta metodología permite generar cartografía de las infraestructuras existentes y caracterizarlas mediante parámetros como su anchura mínima, máxima y media, su continuidad o las características de la vegetación circundante. La incorporación de datos LiDAR permite ampliar esta información con aspectos como la pendiente del terreno, la altura de la vegetación o su densidad.

El objetivo es disponer de una herramienta que facilite a los gestores forestales una visión conjunta de las infraestructuras preventivas y permita identificar las zonas que requieren una revisión más detallada o actuaciones prioritarias de mantenimiento.

Los ponentes explicaron que esta tecnología ya se ha aplicado en un proyecto desarrollado en la Comunidad Valenciana y que se encuentra en fase de finalización otro trabajo similar en Castilla y León. Estas experiencias muestran las posibilidades de automatizar parte de los trabajos de inventario y actualización cartográfica en territorios extensos, aunque los resultados requieren procesos posteriores de depuración y validación.

Imágenes gratuitas de satélite con mayor resolución
Otro de los aspectos destacados fue la aplicación de técnicas de superresolución a las imágenes del programa europeo Copernicus, especialmente las obtenidas por los satélites Sentinel-2.

Mediante algoritmos de inteligencia artificial, COTESA ha desarrollado una metodología que permite pasar de imágenes con una resolución espacial original de 10 metros por píxel a imágenes procesadas de 2,5 metros por píxel, conservando la información espectral necesaria para numerosos análisis territoriales.

Esta tecnología amplía las posibilidades de utilización de datos satelitales gratuitos, cuya principal ventaja es su elevada frecuencia de actualización. De esta forma, pueden analizarse cambios en la vegetación, identificar determinadas actuaciones forestales y estudiar la evolución de las áreas cortafuegos a lo largo del tiempo.

Durante la sesión también se destacó el interés de combinar estas imágenes con los datos LiDAR del PNOA, especialmente con la tercera cobertura, que alcanza densidades de cinco puntos por metro cuadrado y abre nuevas posibilidades para caracterizar la estructura de la vegetación y elaborar cartografía forestal más detallada.

Planificar mejor las actuaciones y optimizar los recursos
Más allá de la identificación de infraestructuras, estas herramientas pueden contribuir a mejorar la planificación de los trabajos preventivos.

La combinación de información sobre anchuras, pendientes, accesibilidad, vegetación y antecedentes de mantenimiento permite disponer de una base de datos más completa para evaluar las necesidades de intervención. Asimismo, el análisis de series temporales de imágenes satelitales puede ayudar a conocer cómo evoluciona la vegetación después de un desbroce, una clara u otra actuación forestal.

Esta información resulta especialmente interesante para estudiar la frecuencia con la que deben realizarse determinados trabajos y evaluar su eficacia a lo largo del tiempo.

Los especialistas también mostraron otras aplicaciones relacionadas con la prevención y gestión de riesgos, como la elaboración de mapas de combustibles forestales, la caracterización de masas arboladas, el seguimiento de la vegetación próxima a infraestructuras o la evaluación de los daños ocasionados por incendios.

La inteligencia artificial no sustituye el criterio técnico ni el trabajo de campo
Una de las principales conclusiones de la jornada fue la necesidad de utilizar estas tecnologías como herramientas de apoyo a la toma de decisiones, y no como sustitutas del conocimiento y la experiencia de los profesionales forestales.

Los ponentes insistieron en que los algoritmos pueden identificar patrones, detectar cambios y proporcionar información territorial de gran utilidad, pero también presentan limitaciones. Entre ellas, la aparición de errores de clasificación, las diferencias entre territorios o la imposibilidad de reconocer determinados elementos que únicamente pueden comprobarse mediante inspecciones sobre el terreno.

Por ello, destacaron la importancia de combinar los procesos automatizados con la revisión técnica, la validación de resultados y los datos obtenidos en campo.

Asimismo, subrayaron que la colaboración entre especialistas en análisis geoespacial y profesionales responsables de la gestión forestal es fundamental para adaptar estas herramientas a las necesidades reales de cada territorio y convertir los datos obtenidos en información útil para la planificación.

Innovación tecnológica al servicio de la gestión forestal
Con esta jornada, el Colegio puso de relieve el potencial de la inteligencia artificial, la teledetección y los datos geoespaciales para avanzar hacia una gestión forestal más eficiente, especialmente en un contexto en el que la prevención de incendios requiere disponer de información actualizada, optimizar los recursos disponibles y anticipar las necesidades de intervención.

La sesión permitió comprobar que la innovación tecnológica ofrece nuevas oportunidades para mejorar el conocimiento del territorio, pero que su verdadero valor reside en su integración con la ingeniería forestal y la gestión activa de los montes.

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