
El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales y Graduados en Ingeniería Forestal y del Medio Natural (COITF) reclama que los municipios situados en zonas de riesgo dispongan de planes realmente implantados, accesos seguros, sistemas de alerta, infraestructuras de defensa y una población formada.
El COITF expresa su profundo pesar por las víctimas del incendio forestal declarado en Los Gallardos, en Almería, y traslada sus condolencias a sus familiares y allegados, así como todo su apoyo a las personas heridas, evacuadas y afectadas.
El COITF quiere reconocer igualmente el trabajo de los profesionales de los dispositivos de extinción, emergencias, protección civil, fuerzas y cuerpos de seguridad, servicios sanitarios, administraciones locales y entidades que continúan interviniendo en una emergencia de extraordinaria gravedad. El balance de víctimas y la situación operativa permanecen sujetos a actualización, por lo que resulta imprescindible atender únicamente a la información facilitada por las autoridades competentes.
Mientras continúan las labores de emergencia y la investigación de lo sucedido, el COITF considera que deben evitarse las conclusiones precipitadas sobre el origen del fuego, las decisiones operativas adoptadas o el desarrollo de la evacuación. Será necesario reconstruir posteriormente, con rigor técnico, la evolución del incendio, la cronología de los avisos, las comunicaciones emitidas, las rutas disponibles y las circunstancias en las que se tomaron las distintas decisiones.
Sin prejuzgar ninguno de estos aspectos, la tragedia vuelve a poner de manifiesto que los incendios forestales que alcanzan zonas habitadas no pueden considerarse únicamente un problema de extinción. Cuando las llamas amenazan viviendas, urbanizaciones, núcleos rurales, alojamientos turísticos, explotaciones o infraestructuras, el incendio se convierte en una emergencia forestal, urbana y social de protección civil.
En palabras de Ana Belén Noriega Bravo, decana-presidenta del COITF, «tenemos que crear una verdadera cultura de prevención y autoprotección en las poblaciones situadas en entornos forestales. La ciudadanía debe conocer el riesgo y saber cómo actuar ante una emergencia: cuándo evacuar, por qué itinerarios hacerlo o cuándo debe permanecer confinada en un lugar seguro, siempre de acuerdo con las instrucciones de los servicios de emergencia. Para ello hacen falta información, formación, planes conocidos y simulacros realizados con antelación».
La interfaz urbano-forestal requiere medidas específicas
La interfaz urbano-forestal comprende aquellos espacios en los que las edificaciones entran en contacto con el monte y en los que el fuego puede alcanzar las construcciones e incluso propagarse dentro de las zonas edificadas.
No se limita al borde exterior de una urbanización. La vegetación puede penetrar en el interior de los núcleos mediante jardines, setos, parcelas sin mantener, solares, vaguadas, cauces, zonas comunes o acumulaciones de restos vegetales. Por tanto, no basta con actuar exclusivamente sobre el monte exterior: también es necesario reducir la vulnerabilidad de las parcelas, las infraestructuras y las propias edificaciones.
La Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el riesgo de incendios forestales, aprobada en abril de 2026, reconoce expresamente que el crecimiento de las zonas de interfaz representa un riesgo especialmente grave y exige revisar las medidas destinadas no solo a mitigar los incendios, sino también a prevenirlos y evitar sus efectos. La norma sitúa la gestión de este riesgo dentro de un ciclo completo que comprende análisis, prevención, planificación, respuesta y recuperación.
Planes que existan, se conozcan y funcionen
Los municipios identificados como prioritarios en los mapas de riesgo deben elaborar e implantar sus planes de actuación de ámbito local, integrados en la planificación autonómica. No es suficiente con disponer de un documento aprobado administrativamente. El plan debe ser conocido, mantenerse actualizado y poder aplicarse en una situación real.
Estos planes deben contemplar, entre otros elementos:
La Directriz establece que la ciudadanía debe conocer las medidas de autoprotección, los itinerarios seguros, los puntos de encuentro y la señalización prevista. También exige que los planes locales incluyan medidas de información y formación sobre el riesgo y sobre la forma de actuar en una emergencia.
Evacuar no es simplemente huir
Una evacuación debe ser anticipada, ordenada y realizada por itinerarios que hayan sido evaluados como seguros por la dirección de la emergencia. Salir tarde, utilizar caminos no indicados o desplazarse sin conocer la evolución del incendio puede incrementar gravemente la exposición.
Por ello, la regla fundamental para la ciudadanía es seguir las instrucciones del 112 y de las autoridades responsables de la emergencia, leer íntegramente los mensajes de alerta, no bloquear carreteras ni accesos operativos y no improvisar rutas alternativas.
Pero esta responsabilidad individual debe ir acompañada de una planificación pública eficaz. Para que la población pueda actuar correctamente, debe recibir avisos claros, comprensibles, accesibles y suficientemente anticipados, y conocer previamente los procedimientos básicos. La autoprotección es un complemento esencial del sistema de protección civil, pero no sustituye las obligaciones de planificación, coordinación e información de las administraciones.
Gestionar el combustible, no «limpiar el monte»
El Colegio recuerda que la vegetación forestal no es suciedad y que la prevención no consiste en eliminar indiscriminadamente árboles y matorral. El objetivo técnico es gestionar la cantidad, estructura y continuidad del combustible para reducir la intensidad potencial del fuego, dificultar su propagación y generar oportunidades de actuación segura para los medios de extinción.
La selvicultura preventiva, los aprovechamientos forestales sostenibles, la gestión de la biomasa, el pastoreo extensivo, las quemas prescritas ejecutadas por profesionales y la conservación de mosaicos agroforestales son herramientas complementarias que deben aplicarse de forma planificada y adaptada a cada territorio.
En el entorno de viviendas y poblaciones, estas actuaciones deben acompañarse de medidas como la separación de la vegetación respecto de las construcciones, la eliminación de continuidades verticales y horizontales, el mantenimiento de cubiertas y canalones, la retirada de materiales combustibles próximos a fachadas, la revisión de jardines y setos y la adecuación de los accesos.
Ana Belén Noriega señala que «esta tragedia pone de manifiesto que todavía tenemos mucho trabajo por delante con la población, las urbanizaciones y los ayuntamientos. No basta con aprobar planes y guardarlos en un expediente: hay que implantarlos, explicarlos, ensayarlos y mantenerlos actualizados, para que cada persona conozca cómo debe actuar y los responsables municipales dispongan de procedimientos realmente operativos».
Un compromiso compartido y permanente
La protección de las poblaciones en entornos forestales exige la participación coordinada de comunidades autónomas, ayuntamientos, propietarios, comunidades de vecinos, empresas, profesionales forestales, servicios de emergencia y ciudadanía.
El COITF reclama que la prevención y la autoprotección se incorporen de forma efectiva a la ordenación territorial y urbanística; que se dote a los municipios de recursos técnicos y económicos; que se revisen los accesos y las infraestructuras de defensa; que se informe a residentes y visitantes; y que los planes se sometan periódicamente a ejercicios, simulacros y evaluaciones.
Prevenir los incendios forestales significa gestionar el territorio, reducir la vulnerabilidad y construir comunidades capaces de comprender el riesgo y actuar adecuadamente. No se trata de alcanzar un riesgo cero, que no existe, sino de evitar que un incendio forestal se transforme en una catástrofe humana.
El COITF pone el conocimiento y la experiencia de sus profesionales a disposición de las administraciones, los municipios y la sociedad para avanzar en la planificación preventiva, la gestión forestal, la protección de la interfaz urbano-forestal y la elaboración e implantación de medidas de autoprotección.
Para más información:
Prensa del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales y Graduados en Ingeniería Forestal y del Medio Natural
prensa@forestales.net
Tfno: 91 501 35 79
Tfno: 690 82 01 73
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