BUSCAR POR PALABRA CLAVE
POR FECHA DESDE
HASTA
ORDENAR POR

Bioeconomía forestal, imprescindible para la gestión sostenible del territorio

Pág. 02 - EDITORIAL

Pág. 04 - APUNTES

Pág. 30 - ENTREVISTA

Pág. 34 - ESPECIAL BIOECONOMÍA

Pág. 56 - COLABORACIONES TÉCNICAS

Pág. 96 - REPORTAJE FOTOGRÁFICO

Pág. 106 - PINCELADAS DE VIDA

Pág. 110 - RINCONES NATURALES

Autor(es): Sin autor
Nº 88 Año(s): 2024
Sección: Editorial
Observaciones: Páginas 2-3

Después de años de imponerse en nuestro país una mirada inmovilista sobre los montes, entendidos como una foto fija idealizada de lo que debía ser un paisaje, se abre paso un gran consenso social sobre la necesidad de la gestión forestal como herramienta fundamental para su conservación. Las circunstancias socioeconómicas y naturales han confluido en la necesidad de gestionar si no queremos que los bosques corran más riesgos de los que ya sufren. Grandes incendios forestales, cambio climático y despoblación rural son los ingredientes principales de un menú que amenaza con devorar a los bosques si no aprovechamos el conocimiento científico y la experiencia técnica y popular para, con sensibilidad, unir intereses y sentar las bases de una acción política decidida por la gestión, más allá de los discursos políticamente correctos sobre despoblación, territorio, gestión forestal, etcétera. 

Dicho de otra manera, como sociedad, necesitamos gestionar los bosques o lo harán por nosotros el cambio climático y los grandes incendios forestales. 

En territorios que cada año pierden su principal capital, el humano, gestionar implica actividad económica que genere riqueza, que ayude a fijar población y que permita la conservación de los bosques, por una parte, y la inversión en nuevas actuaciones, por otra. O hacemos girar la rueda económica o difícilmente las administraciones públicas podrán destinar a la conservación de los bosques, de la biodiversidad que albergan y de los servicios que nos prestan, toda la inversión necesaria. Hablamos de bioeconomía, un concepto que lleva años revoloteando por los foros forestales, en los que sus participantes creen entender a qué se refiere exactamente, pero que encierra matices que conviene fijar. La discusión es importante para evitar una confusión interesada que permita a otros sectores económicamente más fuertes aprovechar un término con buena prensa pero que puede quedarse hueco de contenido si no sabemos exactamente qué actividades engloba. Con esa intención hacemos una primera aproximación en este número al concepto de la bioeconomía en primer lugar, para después conocer ejemplos territoriales y sectoriales que nos permitan obtener una primera panorámica de todas sus posibilidades. No se trata de una aproximación exhaustiva, solo un primer vistazo a actividades conocidas por todos pero que necesitan de la alianza público-privada, rural-urbana e intergeneracional para convertirse de verdad en motor económico y de conservación.


¿NECESITAS UN TÉCNICO?